La entradera sucedió en 12 y 77. Durante el asalto, los delincuentes golpearon y sometieron al padre a punta de pistola y obligaron a la hija de 15 años a maniatar a su madre.
“Sentimos una explosión. Pensamos que eran los chicos. Bajé del tercer piso y ahí nos dimos cuenta que estaban los delincuentes. El ruido había sido por la puerta que rompieron. Nos llevaron para arriba y luego al baño. Nos pedían plata que no teníamos”, relató Andrea al móvil de COOL 103.7.
La odisea ocurrió el domingo a las dos de la tarde y no es la primera vez que le roban a esta familia.
“La anterior vez nos dijeron que iban a seguir los rastros de mi hija y una vez la siguieron a la salida de la escuela. Eso es lo que nos aterra. Ahora nos dijeron que si la próxima vez no teníamos la plata, iban directamente a secuestrarla”, contó.
Andrea agradeció a las autoridades que se pusieron a disposición y dieron contención y también a los medios de comunicación que cubrieron el hecho. “Pusimos cámaras y rejas, pero parece que no sirve”, afirmó.






