Romina Arias, la ex efectivo que fue separada de la fuerza después de desobedecer una orden directa de la jefatura de la bonaerense al debutar en Magnífica, la obra de Carmen Barbieri en Mar del Plata, es investigada por la justicia del municipio de General Pueyrredón, de donde es oriunda.
La oficial desafectada fue denunciada en el año 2015 por la asistente social de la escuela Victoria Ocampo N° 206 de Mar del Plata, a la que asisten dos de sus tres hijos por presunta violencia doméstica.
En su informe, la profesional asegura que vio a las hijas de Arias nerviosas, con desatención y falta de concentración y que al observar sus brazos observó moretones compatibles con los de posibles zamarreos. Como la situación se prolongó en el tiempo, la trabajadora social de la escuela pública decidió hablar con las adolescentes. Las menores habrían relatado que su mamá y su pareja -el padre de su tercer hijo- las maltrataban.
La fiscalía especial, después de más de un año de trámites, archivó la causa porque en el interín las menores quedaron a cargo de su padre biológico por recomendación de las organizaciones de contención familiar que intervinieron en el expediente, y ante la no realización de las pericias médicas y psicológicas que la fiscalía había solicitado que se realizaran a las menores, que ya habían expuesto su situación en el Gabinete Interdisciplinario de la escuela Victoria Ocampo.
Cuando la UFI comprobó que la denuncia era contra una oficial de la policía de la provincia de Buenos Aires, giró una copia a la Dirección General de Asuntos Internos.
Ahora, ante la apertura del segundo sumario contra la policía vedette, el primero volvió a tomar interés y será mencionado en la resolución final, que probablemente se cierre con la desafectación definitiva de la oficial de la mayor fuerza de seguridad del país.



