Años atrás, Lita de Lázzari, polémico personaje popular, hizo famosa la frase: "Camine, señora, camine". Y más allá de que pasaron muchos años, para Fabián Rossi parece mantenerse en vigencia. Sobre todo porque la máxima tiene actualidad en su día a día. El ex marido de Iliana Calabró vive solo y se tiene que encargar, entre otras cosas, de hacer las compras para la comida diaria. Sin embargo, para el papá de Nicolás y Stefano, los dos hijos en común con la actriz, no son tiempos fáciles. No sólo en lo que respecta a su situación judicial sino por su presente económico. El ex "asesor financiero" continúa procesado e investigado en la ruta del dinero K.
Lázaro Báez, sus cuatro hijos, Leo Fariña, Federico Elaskar, él y varias personas más están acusados de haber integrado una banda dedicada a lavar dinero entre los años 2010 y 2013. Y si bien el año pasado el ex yerno de Juan Carlos y Coca fue indagado y dijo ser "sólo un asesor que colaboraba con sus compañeros sirviéndoles café a más de un cliente, ayudando a contar dinero a empleados de tesorería y que, en una sola oportunidad, mandó un mail a un banco en República Dominicana" para, días después, terminar reconociendo que abrió y manejó cuentas bancarias en Suiza, recién entre octubre y noviembre de este año se prevé que termine de dar explicaciones a la Justicia.

¿En la dulce espera? Mientras eso sucede, porque por estos días el tribunal está con los juicios de Once con Julio de Vido y de Ciccone contra Amado Boudou, los documentos que hablan de la implicancia que tendría Rossi están esperando en el sexto piso de Comodoro Py. Y Fabián vive su día a día saliendo poco y nada de su domicilio en el barrio de Núñez para hacer pocas actividades puertas afuera. Entre ellas, la de buscar ofertas y apostar a un conocido supermercado de descuentos, al que va a comprar caminando, ida y vuelta. Claro, si bien son pocas las cuadras que hay entre su hogar y el comercio, el hombre que estuvo más de veinte años casado con la ex vedette procura pasar inadvertido en sus movimientos.
¡Está a descuento! Fabián se lookea con anteojos de sol y gorra en la cabeza para ir a paso firme con la cabeza gacha y mirando los interiores de los autos por miedo a ser reconocido. Así se acerca, como lo hizo el pasado sábado, hasta el market económico de su zona. Con bolsita en mano –claro, ya no entregan los cajeros, y si no hay que pagarlas–, compró pocas cosas que, en primera instancia, no pudo terminar de adquirir. ¿Por qué? ¡No le alcanzó la plata! Entonces, para poder hacerse de la mercadería, tuvo que volver a su casa para buscar un poco más de dinero y poder retirar lo que había elegido. Con el mismo modus operandi con el que se acercó hasta el local, así regresó hasta su residencia, otra vez pendiente del movimiento en el interior de los cuatro ruedas, pero ahora ya con algunas cosas en su haber.
Parece que el encargado de abrir tres cuentas bancarias afuera del país, en Suiza –hizo siete transferencias bancarias por casi doce millones de dólares a cuatro empresas vinculadas con Báez, en conexión directa con sus hijos– no tendría una buena realidad financiera. Y más allá de que Lita de Lázzari proponía el "Camine, señora, camine", la búsqueda de ofertas también incluye a los hombres, por lo menos a Rossi…




