El teléfono móvil se volvió parte de nosotros, como una extensión de nuestro cuerpo. O al menos, la mayoría de los usuarios lo lleva consigo al lugar al que va.
Pero hay momentos en los que se convierte en un enemigo, quizá no nuestro pero sí de las personas que nos rodean y se transforma en un acto de mala educación.
1. Usar el celular a la hora de comer
Según un informe reciente de Ofcom, un 81% de la gente utiliza el celular mientras come y eso se considera de mala educación.
La mayoría de la gente (un 81%, de acuerdo con un informe reciente de Ofcom) lo considera de mala educación. Pero muchos nos hemos visto más de una vez en esa situación.
Cuesta mucho pero en este caso, la persona con la que estás compartiendo una comida debería ser más importante que lo que pueda ofrecerte en ese momento tu celular.
Incluso, en la película "Perfectos desconocidos", su trama tiene que ver con que un grupo de amigos se reúne a cenar y para evitar la adicción al "aparato", todos lo dejan en una mesa e intentan no tomarlo por ningún motivo.
2. Prestar atención al teléfono cuando te están hablando
No hay nada más molesto que estar charlando con una persona y que no te escuche por estar concentrado en la pantalla del celular.
En este sentido, para muchos comerciantes, recepcionistas y mozos, esta situación es una fuente constante de frustración.
3. Escribir mensajes mientras caminás
Cuántas veces nos hemos chocado en la calle con una persona que viene caminando y haciendo lo mismo que nosotros: escribiendo por celular.
Lo cierto es que es más fuerte que nosotros, vamos caminando con la cabeza hacia abajo y a veces no prestamos atención ni siquiera al semáforo. Y si nos chocan, le echamos la culpa al otro.
4. Usar constantemente el celular cuando ves televisión con más gente
Según un estudio de Ofcom, cuatro de cada diez personas, es decir un 41%, usan el teléfono cuando están con su familia acurrucados en el sofá mientras ven la televisión.
Esto representa un problema o es de mala educación para quienes tienen más de 55 años, y no tanto para los más jóvenes.