La firma argentina alimenticia Arcor no es ajena a la crisis económica local y en este marco resolvió adelantar vacaciones durante las próximas semanas en cuatro de sus establecimientos productivos. La compañía, comandada por Luis Pagani, busca sortear la caída de ventas liquidando stocks y achicando costos de producción.
Según explicaron fuentes gremiales, la medida fue acordada con los representantes de los trabajadores y afectaría a más de 2.500 personas de sus plantas ubicadas en Colonia Caroya (Córdoba), Villa Mercedes (San Luis), Salto (Buenos Aires) y Tucumán.
El acuerdo contempla parar las fábricas a partir del próximo 4 de noviembre por dos semanas consecutivas y para el resto de sus establecimientos productivos se seguirán evaluando los pasos a seguir aunque no se descarta que la medida se extienda en los próximos días a más plantas de producción.
Esta drástica decisión fue además antecedida por el cierre de dos de sus establecimientos productivos ubicados en Mendoza y en Río Negro. Más específicamente en Mendoza despidió a 125 operarios de su fábrica dedicada a las mermeladas La Campagonla, la decisión incluyó además el traslado de las operaciones a la provincia de San Luis. En Río Negro, mientras tanto, contaba con una operación menor dedicada a las conservas de tomate que hoy ya pasó a la historia.