Alemania celebró el trigésimo aniversario de la caída del Muro de Berlín con una serie de actos y festejos en todo el país que marcan uno de los momentos más decisivos de la reciente historia de Europa.
Decenas de miles de personas se reunieron en una tarde gris y húmeda ante la Puerta de Brandeburgo, el lugar que durante décadas le fue impedido cruzar a los habitantes del este y oeste de la ciudad y que ahora preside el centro de la capital.
En ese mismo lugar, la orquesta Staatskapelle, dirigida por el argentino Daniel Barenboim, interpretó ante una multitud la quinta sinfonía de Beethoven, también conocida como "La Sinfonía del destino".
La caída del muro, que dividió a la extinta República Democrática Alemana (RDA) y a República Federal de Alemania entre 1961 y 1989, fue la consecuencia de un levantamiento popular pacífico en distintos puntos de la Alemania Oriental comunista, en medio de movimientos en diversos países de Europa Central controlados por la antigua Unión Soviética.


