La decepción invadió el corazón de decenas de deportistas argentinos. Con la suspensión de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 debido a la creciente amenaza que generó en el mundo la pandemia de coronavirus, la preparación de los atletas para la cita máxima del deporte mundial quedó trunca. Al menos hasta el año próximo, tiempo elegido por los organizadores y el Comité Olímpico Internacional.
En pleno aislamiento obligatorio por la crisis sanitaria que obligó a los deportistas a entrenarse bajo cuatro paredes, Rubén Rézola tuvo una idea. Tal vez por las marcas en el cuerpo que dejó una infancia con algunas carencias, este veterano del canotaje argentino tomó una decisión que lo define.
Una vez que el ENARD -Ente de Alto Rendimiento Deportivo- anunció que les iba a proporcionar a todos los deportistas que son parte del programa una beca excepcional de 10.000 pesos en abril y mayo para mitigar el efecto coronavirus, el palista publicó un video en su cuenta de Instagram y anunció que iba a donar ese ingreso único.
'La idea nació pura y exclusivamente por los valores que me han enseñado mi familia, amigos, el deporte y todo lo que me rodea. Vengo de una familia de recursos muy bajos, donde a mi mamá le tocó darme hasta lo que no tenía para que yo pudiera progresar como atleta y persona', comentó Rézola a Infobae.
'Es una historia muy larga, gracias a dios nunca me ha faltado para comer, pero realmente sé lo que es. Nunca lo dije y nunca mi intención fue publicar sobre mi vida personal. Tanto es así que mis intenciones de ayudar a quienes más lo necesitan siempre estuvieron, pero en silencio', agregó el atleta de 28 años.
'Lo hice para que la gente que quiera, se anime a ayudar. Somos un pueblo muy solidario. A mi no me sobra, lo único que tengo es la beca de la Secretaría de Deportes y el ENARD, pero por suerte recibí una linda recepción de la gente. Que eso sirva para los que no se animan y que ayuden a los más cercanos, a la gente que está en la calle, o quienes prefieran. Ojo, y no solo sirve plata, también puede ser con alimentos o lo que puedan', explicó el atleta ,que se coronó campeón en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 junto a Ezequiel Di Giacomo.
Mientras espera para ver si otros deportistas se suman a su oferta de ayuda, Rézola recibió el llamado de un amigo y coprovinciano. 'Germán Chiaraviglio se puso a disposición. Veremos si lo hacemos unidos o que cada uno elije a quien crea que más lo necesita. Así me crie y el olimpismo reforzó esos valores de apoyar al otro'.
El hombre del canotaje argentino sabe que esos 20 mil pesos no son una suma exorbitante de dinero. Para él lo son, claro. Le darían aire en el día a día, sobre todo en esta época paralizada por el coronavirus. Y a pesar que no tiene definido a quién donará su ingreso, lo que sí es seguro es que quedará en su provincia, Santa Fe.
'Estoy analizando varias opciones, pero una de ellas puede ser dar el dinero de la beca para la remodelaciones que se están haciendo en el Hospital Iturraspe, de Santa Fe. Hay una cooperativa que se llama UTEP -Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular- que están haciendo trabajos para mejorar el lugar de los pacientes', deslizó el palista que terminó en tres ocasiones entre los 10 mejores de su especialidad en Mundiales de canotaje.