A la distancia, mientras cumple con el aislamiento social en Santiago (en la actualidad juega en Universidad de Chile), Walter Montillo padeció un nuevo golpe. En apenas una semana, sufrió las muertes de su abuelo Oscar (91 años) y de su papá, Walter (61), quienes habían decidido pasar la cuarentena en una quinta en Brandsen. Este último, según se confirmó post mortem, tenía coronavirus. En las últimas horas, recibió otra dura noticia: Marta, la mamá del jugador también dio positivo el test de COVID-19.
'Se encuentra internada en la misma clínica donde había estado su esposo. Está estable y con buena evolución; mañana seguramente habrá un nuevo parte médico', aseguraron fuentes cercanas a la familia, que toda la vida residió en el partido de Lanús, a pocos metros del estadio de El Porvenir.
La madre del mediocampista ofensivo, surgido de San Lorenzo y campeón de la Copa de la Superliga 2019 con Tigre, había quedado en aislamiento en la clínica privada luego de la confirmación de que su esposo falleciera, el pasado martes 7 de abril. El futbolista siguió todo desde Chile, donde lo acompañan su pareja Melina y sus hijos Valentino, Santino y Emma, de apenas nueve meses.
A la distancia, mientras cumple con el aislamiento social en Santiago (en la actualidad juega en Universidad de Chile), Walter Montillo padeció un nuevo golpe. En apenas una semana, sufrió las muertes de su abuelo Oscar (91 años) y de su papá, Walter (61), quienes habían decidido pasar la cuarentena en una quinta en Brandsen. Este último, según se confirmó post mortem, tenía coronavirus. En las últimas horas, recibió otra dura noticia: Marta, la mamá del jugador también dio positivo el test de COVID-19.
'Se encuentra internada en la misma clínica donde había estado su esposo. Está estable y con buena evolución; mañana seguramente habrá un nuevo parte médico', le aseguraron a Infobae fuentes cercanas a la familia, que toda la vida residió en el partido de Lanús, a pocos metros del estadio de El Porvenir.
La madre del mediocampista ofensivo, surgido de San Lorenzo y campeón de la Copa de la Superliga 2019 con Tigre, había quedado en aislamiento en la clínica privada luego de la confirmación de que su esposo falleciera, el pasado martes 7 de abril. El futbolista siguió todo desde Chile, donde lo acompañan su pareja Melina y sus hijos Valentino, Santino y Emma, de apenas nueve meses.








