Cómo fue que un dictador Yugoslavo se hizo fanático de Estudiantes de La Plata: “No puedo olvidar a ese equipo"

Estudiantes 09/06/2021 . Hora: 18:06

En épocas donde la globalización era sólo un concepto y no una realidad, una curiosa historia que es dada por cierta desde la institución de 1 y 57 llama la atención debido a los personajes y el contexto.

Josip Broz, o mejor conocido como el “Mariscal Tito” fue un ex político, militar y dictador comunista de la vieja Yugoslavia desde el final de la Segunda Guerra Mundial, hasta su muerte en 1980. Cuenta la historia, que durante el 1930, Tito escapó de Yugoslavia donde se encontraba en prisión por declararse comunista, y su destino fue Argentina. En su llegada decidió vivir en la ciudad de Berisso, en donde trabajó para uno de los frigoríficos de allí.

Esto permitió que Tito, fiel seguidor del fútbol, se sumergiera en la cultura e historia de ambos clubes de la ciudad de La Plata. Es más, uno de los relatos afirma que alguno de sus compañeros eran los jugadores de Gimnasia que, tiempo más tarde, le darían al club el mote de “Triperos”.

Pero a pesar de la influencia, quién años más tarde se transformaría en uno de los personajes políticos más importantes de la historia en el viejo continente, decidió apasionarse por el club de la otra vereda, Estudiantes de La Plata.

Algunos explican que lo que inclinó la balanza para alentar por el Pincha fueron sus colores. Tito, en su país, era hincha del Estrella Roja y por entonces, la camiseta de ese club estaba compuesta por líneas rojas y blancas, tal cual lo hacía Estudiantes.

El Mariscal Tito, durante el poco tiempo que continuó en el país, fue contemporáneo a uno de los equipos más recordados del Pincha, el “Estudiantes de Los Profesores”, uno de los mejores de la historia del club y más recordados por una delantera que era compuesta por Ferreyra, Scopelli, Zozaya, Guaita y Lauri. El fútbol de este plantel habría obnubilado a Broz y ocasionado que jamás olvidase esas tardes que asistió a 1 y 57 para deleitarse con ellos.

Años más tarde Tito regresó a Yugoslavia y jamás regresó al país, aunque cuenta una leyenda que durante una gira de Estudiantes por Europa en 1968, un Ferreyra, ex jugador de aquel equipo de Los Profesores se cruzó con el Mariscal, lo reconoció y le dijo: “Lo vi jugar muchas veces en Argentina, No puedo olvidar ese equipo”.

Si bien los datos y registros de que realmente Tito haya estado en Berisso y que, años más tarde se refiera al fútbol de Estudiantes de La Plata, nunca existieron y ni tampoco es mencionado en las biografías oficiales de Josip Broz (donde niegan su paso por el país) la historia se convirtió en leyenda fundamental tanto de la ciudad vecina de Berisso, como también de la cultura e identidad del club Estudiantes de La Plata.

BNA ALARGADO
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