Una joven de La Plata inció un emprendimiento junto a su marido en medio de la desesperación por conseguir trabajo y así poder bancarse económicamente.
Elizabeth Gamarra, de 24 años, y hace un año se hace diálisis luego un trasplante que tuvo a los 12. "Me hago un tratamiento que son tres veces por semana, 4 horas. Ahí me conectan mediante unas agujas a una máquina, porque los riñones no me funcionan, y eso lo hace por mí", explicó a LAPLATA1.com.
Si bien inicialmente su marido trabajaba de albañil cuando ella volvía de diálisis, lo echaron y debieron rebuscárselas de otra forma. Allí se les ocurrió lavar zapatillas y ropa, pero se les complicaba porque dependían del clima para el secado.
"Yo iba a comprar comida con mi nene y siempre me pedía algún chocolate, entonces los empecé a hacer yo para él", dijo, y fue cuando surgió la gran idea. "Me dijeron que los empiece a vender, así que arrancamos con eso", comentó.
Como su esposo debe cuidarla cuando llega a su casa, porque dialisarse le provoca dolores y descomposturas, la mejor apuesta fue la de los chocolates. Los hacen en su casa, preparan a su tiempo y luego venden lo que tienen en stock. Hacen paletas y chocolatitos, los decoran y les incluyen lo que pida el cliente, para que disfruten de la dulce iniciativa.








