"Me quedé petrificado": entró a un local para comprar resaltadores y poco a poco se fue dando cuenta del tremendo error

El joven compartió una anécdota divertida en la que, al buscar resaltadores, entró por error en otro local. Su relato generó comentarios de todo tipo
Viral 23/05/2024 . Hora: 07:50
”Me quedé petrificado”: entró a un local para comprar resaltadores y poco a poco se fue dando cuenta del tremendo error

Un creador español de contenido, conocido en la red social X como @Zanediet, compartió una insólita anécdota que despertó risas entre sus seguidores. Según relató en su cuenta, Daniel se dirigía a comprar resaltadores para sus estudios cuando, por un despiste, terminó en un lugar bastante inusual: un sex shop.

El joven explicó que el malentendido se debió a la estética minimalista y colorida del local. “Me dirigía a comprar resaltadores en Valencia cuando vi la tienda. Pensé que era de manualidades por su estética minimalista, su colorido interior y el puzle del cartel”, escribió en su tuit, añadiendo que esos elementos “insinúan que es una papelería”.

SHOW DEL DESAYUNO

Al entrar en el comercio, el joven preguntó de manera inocente: “Hola, ¿tienes subrayadores?”. Fue en ese preciso momento, tras pronunciar la pregunta, cuando se percató de su error. “Mi mente se pone alerta: ¿eso de la estantería no parecen consoladores?”, comentó con humor. Al darse cuenta del malentendido, quedó en estado de shock: “Miro a mi alrededor, en silencio. Me quedo en silencio, petrificado. Doy una vuelta sobre mí mismo y me doy cuenta de que no estoy en una papelería moderna y coquette”.

Frente a la situación, Daniel optó por sincerarse, aunque con cierta vergüenza. “Acepto mi derrota y decido humillarme aún más con la verdad por delante”, comentó en su hilo de X. Según su relato, explicó: “Pensaba que era una tienda de manualidades... o sea, de manualidades es, claro... jaja, pero venía por subrayadores, perdón”.

CADENA COOL

Para concluir su divertida historia, mencionó que, tras sincerarse, decidió salir rápidamente del establecimiento, dejando atrás “unos resaltadores que nunca existieron” y, en sus propias palabras, su dignidad. En un tono divertido, pidió a los diseñadores de sex shops que consideren poner elementos más identificativos. “Unas tetas en el escaparate, un poco de lencería, unos leds sinuosos. Algo que nos avise a los despistados”, sugirió.

La anécdota de Daniel no solo arrancó sonrisas, sino que también generó un debate sobre la importancia del diseño exterior de los comercios para evitar este tipo de confusiones. “El maniqui en bolas que se ve desde antes de entrar a la tienda daba un poquillo de pista”, “En el cartel de afuera hay un vibrador dibujado” y “Vaya nombre para una papelería”, son algunos de los mensajes.

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