La semana pasada ocurrió un hecho que mantuvo en vilo a toda la ciudad por varias horas: un depósito de electrodomésticos se prendió fuego durante las primeras horas del día y los equipos de bomberos tuvieron que trabajar arduamente para sofocar las llamas. Una vez disipado el peligro inmediato, empezaron las preguntas sobre cómo pudo haber iniciado un incidente de tal magnitud.
Los peritos iniciaron las tareas de investigación casi 48 horas después de que el edificio comenzara a arder. Con el riesgo de derrumbe aún latente, los especialistas tomaron muestras y evaluaron la estructura de la construcción mientras revisaron todos los rincones de lo que quedó del depósito.
En las últimas horas, se conoció un estudio preliminar que pone el foco en un hecho accidental como origen del incendio. Haciendo a un lado las versiones que apuntaban hacia acciones intencionales, la nueva hipótesis señala un posible cortocircuito que se habría desatado en una oficina ubicada en la planta baja del lugar.
Sin embargo, por lo reciente del incidente, aún no se descartan totalmente otras causas probables del foco ígneo y se irá sumando información nueva conforme avancen los peritajes.
En tanto, el caso avanza judicialmente en perjuicio de la empresa Al Tecno S.A., responsable del depósito, luego de que se supiera que funcionaba clandestinamente en la sede de diagonal 77 y 48, ya que había sido clausurado por las autoridades municipales a finales de junio.

Cabe recordar que el incendio que se produjo el miércoles pasado encendió la alarma en toda la ciudad por la rápida propagación de las llamas, que durante el transcurso de la mañana se extendieron verticalmente, afectando la totalidad del edificio, cuya fachada terminó por derrumbarse. En las viviendas aledañas, el susto no fue menor, pero, afortunadamente, no hubo heridos y solamente una casa registró daños significativos.
Mientras tanto, el lugar permanece vallado y los peritos continuarán sus trabajos con un análisis de materiales eléctricos y restos hallados en la planta baja, con el objetivo de identificar el aparato que pudo haber causado el cortocircuito.





