Una madrugada que parecía tranquila terminó convirtiéndose en una pesadilla para un matrimonio de jubilados en la localidad de Los Hornos. Tres delincuentes encapuchados irrumpieron en su hogar mientras dormían y protagonizaron un violento robo que duró cerca de una hora.
El hecho ocurrió en una vivienda ubicada en la calle 157 entre 64 y 65, donde las víctimas, un hombre de 75 años y su esposa, descansaban sin imaginar el horror que se avecinaba. Según relató el propio damnificado, los ladrones forzaron una ventana del primer piso para ingresar con sigilo, pero con total determinación.
Una vez dentro, se dirigieron directamente al dormitorio principal. Uno de los delincuentes portaba un arma y apuntó a la pareja mientras sus cómplices revolvían toda la casa en busca de dinero. “Preguntaban insistentemente por dólares, estaban convencidos de que teníamos”, dijo el hombre a los investigadores, aún en estado de shock.
Durante el asalto, los agresores maniataron al jubilado utilizando una prenda de su esposa y no dejaron rincón sin revisar: cajones, placares y hasta cajas con objetos personales y recuerdos familiares. El botín incluyó dinero en efectivo, joyas, entre ellas la alianza de casamiento de la mujer, y el auto familiar, un Honda Fit que, además, contenía documentación importante.
Aunque las víctimas no resultaron físicamente heridas, el impacto emocional fue devastador. El hombre mencionó haber escuchado una cuarta voz afuera de la casa, lo que sugiere que otro delincuente habría actuado como apoyo logístico durante el atraco.
Un detalle que ahora cobra fuerza en la investigación fue el testimonio de una vecina, quien aseguró haber visto a un hombre "tomando medidas del frente de la vivienda" un día antes del robo. Para los investigadores, este dato refuerza la hipótesis de que el golpe fue cuidadosamente planeado.
Mientras tanto, la Policía analiza imágenes de cámaras de seguridad del domicilio y de la zona. El ingreso forzado por una ventana en altura apunta a un conocimiento previo del lugar, lo que podría indicar que los ladrones venían estudiando los movimientos de la familia desde hacía días.



