La conducción de Carlos Anacleto tiene como uno de los principales objetivos en el arranque de la gestión achicar el presupuesto del fútbol profesional y en ese sentido todos aquellos jugadores que están dentro de las prioridades de Fernando Zaniratto la intención es prestarlos o en la medida de lo posible interrumpir contratos.
De hecho en las últimas horas en Gimnasia tomaron la determinación de cortar de manera anticipada el vínculo de un futbolista que no está dentro del proyecto deportivo y que aún no se presentó a la pretemporada que se realiza en el complejo deportivo de Estancia Chica.
Se trata de Guillermo Enrique, de último paso por Alianza Lima y que antes había sido cedido a Banfield, quien tiene contrato con Gimnasia hasta diciembre de 2026 pero según pudo saber LAPLATA1.com ya le comunicaron que la intención es cortar la relación laboral y económica por varias cuestiones: no es del gusto del cuerpo técnico sumado a que en esa posición existen varias alternativas y a ciertas actitudes que tuvo Guillermo Enrique que molestaron a la dirigencia y que entienden que es perfil de futbolista no es el adecuado para el Lobo.
El otro jugador por el cual en el Lobo tomaron la decisión de no negociar más es Renzo Giampaoli. Más allá de los deseos del cuerpo técnico de tenerlo en el plantel (fue titular en todo el interinato de Zaniratto) no pudieron arribar a un principio de acuerdo con Boca, dueño de su ficha, y luego de la último encuentro que se produjo el martes por la noche resolvieron ponerle punto final al tema.
Gimnasia estaba dispuesto a realizar un esfuerzo económico para retenerlo que incluía un préstamo con cargo o hasta adquirir una parte de la ficha del marcador central pero en el Xeneize continuamente alteraron las condiciones de la operación y eso terminó por molestar a la dirigencia albiazul que resolvió comenzar a analizar otras opciones del mercado. De no surgir un cambio radical en el corto plazo la historia de Giampaoli y el Lobo parece terminada.