Su presencia nunca pasa desapercibida, y más después del rebote mediático que tuvieron sus nuevos enfrentamientos con la AFA, que se dieron en el marco de las dos últimas consagraciones que alcanzó el equipo. Por ello, ahora, tampoco dejó de llamar la atención su estadía en Brasil, más puntualmente en las instalaciones del Santos, en donde se reabrieron las especulaciones acerca del próximo paso del presidente de Estudiantes.
Sucede que después de pasar las fiestas en Río de Janeiro, el presidente de Estudiantes ahora visitó las instalaciones del Santos de Neymar y allí compartió una reunión con su par del "Peixe", Marcelo Teixeira, quien tiene una búsqueda y objetivo similar al de la "Brujita": inyectar inversiones privadas y extranjeras para poder potenciar la estructura institucional y futbolística del club, y en este caso, bajo la figura del crack brasileño.
El elenco paulista, al respecto, destacó: “La visita estuvo motivada por la gloriosa historia del club y los presidentes intercambiaron información relevante para ayudar a ambos equipos a seguir creciendo dentro y fuera de la cancha. Fue un honor recibir a un ícono argentino como La Brujita en nuestra casa y ser sede de un partido tan importante entre dos clubes de inconmensurable estatura en el fútbol mundial”.
Sin embargo, extraoficialmente, medios brasileños señalaron que que la idea de ambos presidentes es formar entre ambos clubes una especie de fondo de inversión y generar “un proyecto de oportunidades”, ya sea vinculado con jugadores, formación juvenil, intercambios y hasta el desarrollo de una SAD, algo a lo que Texeira se mostró siempre abierto, sobre todo por su vínculo con empresarios árabes, tras el acuerdo logrado para el retorno de "Ney".
Las especulaciones, además, crecieron por este encuentro reapareció la polémica Carina Magnabosco, quien vale recordar irrumpió hace algunos meses en La Plata y generó hasta el enojo del propio Eduardo Domínguez, en momentos en donde no estaba clara su función y el "Pincha" se encontraba en plenas gestiones del mercado de pases. Esa controversia quedó atrás desde el momento en que el propio Verón aclaró su rol y dejó en claro que solamente sería una aliada estratégica externa, tal como se vio.