“¿Qué puede hacer una persona de 79 años? Quedó totalmente a merced de los delincuentes. Le decían que si los miraba lo iban a matar”. Con esas palabras, una de las hijas del jubilado asaltado en Olmos describió el terrible momento vivido por su padre en la madrugada de ayer, en un hecho que vuelve a poner en evidencia el avance de la inseguridad en La Plata.
“Le pegaban, lo amordazaron, le daban cachetazos y patadas mientras le revolvían toda la casa”, agregó la mujer, aún conmocionada por lo ocurrido.
El episodio se registró alrededor de las 03.00 horas, en una vivienda ubicada en calle 171 bis y 46, cuando al menos cuatro delincuentes irrumpieron en el domicilio tras romper el candado del acceso y forzar la puerta principal con una herramienta tipo barreta. El propietario, coleccionista de objetos antiguos, se encontraba descansando y fue sorprendido por los intrusos.
De acuerdo a las primeras actuaciones, los asaltantes redujeron al hombre mediante extrema violencia, lo amenazaron de muerte y permanecieron en el lugar durante aproximadamente 30 minutos, tiempo durante el cual sustrajeron ahorros en dólares, relojes, ropa nueva y otros objetos de valor, que luego cargaron en frazadas antes de escapar.
“Cuando lo vi me dijo que estaba contento porque no lo mataron, porque podía volver a ver a sus nietos. Llegamos a ese punto”, relató la hija de la víctima.
La banda permaneció en el lugar durante aproximadamente 30 minutos, tras lo cual se dio a la fuga con el botín consistente en moneda extranjera, prendas de vestir nuevas, relojes y diversos objetos de valor económico y sentimental.
De acuerdo a las primeras averiguaciones, cámaras de seguridad habrían captado la fuga de los autores a bordo de un vehículo de color blanco, material que será incorporado a la investigación.
Interviene la comisaría con jurisdicción y la causa se encuentra en manos de la Justicia, que trabaja para identificar y dar con los responsables de este violento asalto, un nuevo hecho que profundiza la sensación de vulnerabilidad e inseguridad que atraviesan los vecinos de la Ciudad.
FUENTE: Hechos y Derecho



