Desde que debutó en la Primera división, casualmente en un clásico de ciudad (aquel 19 de octubre último), está en boca de todos. Y el mediocampista zurdo tiene bien claro y es consciente de que carga en sus espaldas una gran responsabilidad, y orgullo a a vez, por portar el apellido de uno de los máximos ídolos de la historia del club. Por ello, nunca pasa desapercibido en cada derby platense.
Y luego de lo que fue una nueva edición del partido que divide a la capital provincial, el volante de 19 años se expresó en redes sociales, y fiel a su estilo, dejó en claro el orgullo que le representa ser hincha del "Lobo", como su padre. "Siempre de este lado", declaró al respecto, mediante su cuenta de Instagram, remarcando su sentido de pertenencia con la institución que lo recibió a principios del año pasado.
Vale marcar que la historia del hijo de Guillermo es realmente increíble, pues terminó quedándose por pedido del propio Fernando Zaniratto, después de haberlo visto desempeñarse mientras estaba de licencia, a fines de 2024. "Yo vine a pasar las fiestas porque tenía vacaciones en Estados Unidos, y como volvíamos tarde allá pedí si podía entrenarme con Reserva para mantenerme en forma. Lo hice dos semanas y cuando terminaba Lucho me dijo que le gustaría contar conmigo", contó recientemente.
Es decir, claramente, el DT "Tripero", que en aquel entonces dirigía al Selectivo, fue clave en su historia. "Me preguntó cómo era mi situación y ni bien tuve esa charla con él no lo dudé. Yo veía difícil jugar acá estando en EE.UU., pero cuando me dijo eso se me abrió un mundo”, amplió en su confesión, lo que marca a las claras cómo el azar unió los destinos de otro Barros Schelotto y Gimnasia.



