Marcos Gómez, el papá de Kim, la niña asesinada en La Plata por dos menores en el marco de un robo, habló desde la puerta del Tribunal antes del inicio del juicio contra uno de los acusados y allí expresó que no va a poder “perdonar a los asesinos”.
En medio de un clima de dolor, el hombre sostuvo que este debate le va a servir no solo para obtener algo de justicia por el brutal asesinato de su hija, si no para “cerrar una etapa dura y triste”.
En ese marco, expresó que “quiero saber qué pasó en los últimos instantes de mi hija con vida, quiero saber si ella luchó, si pidió por mí”. Al ser consultado sobre la situación de los dos acusados, uno de ellos declarado no punible por tener 14 años, expuso: “No voy a poder perdonarlos. Todos somos responsables de nuestros actos, tengan la edad que tengan”.
Por último, señaló que la mamá de Kim, Florencia, no va a hablar ante la prensa: “No está preparada, se siente mal. Ella es una de las declaraciones más importantes en este juicio porque presenció todo, por eso tiene que estar bien”, indicó.
Pena baja
Este miércoles, el Tribunal N°1 de Responsabilidad Juvenil de nuestra ciudad fue el epicentro de uno de los juicios más esperados del último tiempo. Sentado en el banquillo estuvo el joven de 18 años que perpetró, junto a un cómplice adolescente, el suceso. Está acusado del delito de “homicidio en ocasión de robo”.
Al haber cometido el crimen cuando tenía 17 años, será juzgado bajo la ley penal juvenil, por lo que la pena será menor a la que recibiría un adulto hallado culpable del mismo delito, que en dicha ocasión sería de 10 a 25 años de prisión.
El juicio durará ocho audiencias, por lo que finalizaría el próximo 27 de febrero, dos días después de que se cumpla un año del asesinato.
Respecto a los jueces a cargo, indicaron que el tribunal estará integrado por Marcelo Giorgis, Juan Carlos Estrada y Guillermo Mercenaro.
En el caso también está acusado un chico de 14 años, quien al ser no punible solo se encuentra cumpliendo con la medida establecida la jueza de Garantías, María José Lescano. Debe estar alojado en un instituto de máxima seguridad por dos años y bajo tratamiento interdisciplinario.
Lescano atribuyó en el cierre de la investigación que el joven que llega a juicio es autor del homicidio, mientras que el menor es considerado coautor.