El fiscal federal Gerardo Pollicita dio un paso clave en la investigación sobre el patrimonio del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, al citar a declarar como testigo a la escribana Adriana Mónica Nechevenko.
La profesional es una figura central en el expediente, ya que intervino tanto en la compra del departamento de la calle Miró, en el barrio de Caballito, como en la adquisición de la casa en el country Indio Cuá, registrada a nombre de la esposa del funcionario, Bettina Angeletti.
La citación se produce tras las revelaciones sobre la compra del inmueble por un monto declarado de 230 mil dólares, la cual se concretó gracias a un préstamo de 200 mil dólares otorgado por las propias vendedoras.
Al ser consultada sobre estas operaciones, Nechevenko evitó brindar detalles amparándose en el “secreto profesional”.
Sin embargo, el fiscal Pollicita ya le requirió toda la documentación disponible.
El objetivo de la fiscalía es analizar los papeles de los registros de la propiedad antes de tomarle declaración testimonial, la cual quedó fijada para después de Semana Santa.
En tanto, por el momento, la fiscalía no planea citar a las dos mujeres (de 64 y 72 años) que le prestaron el dinero a Adorni.
Según fuentes judiciales, el fiscal busca primero recolectar elementos que permitan determinar si estas personas deben presentarse como testigos o como partícipes de un posible delito.
Esto ocurre en un contexto de máxima sospecha, ya que ambas jubiladas aseguraron recientemente no conocer al jefe de Gabinete ni haberle otorgado crédito alguno, a pesar de lo que figura en los registros oficiales.
La causa, impulsada por una denuncia del diputado Esteban Paulón, investiga un presunto enriquecimiento ilícito y pone el foco en un marcado desfasaje de precios.
Según la denuncia, Adorni pagó aproximadamente 1.155 dólares el metro cuadrado, una cifra que representa casi la mitad del valor de mercado en esa zona exclusiva de Caballito, donde el promedio ronda los 2.000 dólares.







