Un comerciante de la Zona Norte fue víctima de una estafa telefónica que comenzó con un supuesto pedido de mercadería y terminó con la pérdida de una suma millonaria.
Según denunció, mientras se encontraba en su domicilio de Villa Elisa recibió un mensaje de un presunto cliente que dijo llamarse “Alberto” y le encargó cuatro kilos de chorizos para retirar en su carnicería de City Bell. El hombre ofreció pagar a través de una aplicación y, minutos después, envió una captura de una supuesta transferencia por $40.000.
Sin embargo, el interlocutor afirmó haberse equivocado y aseguró haber enviado un monto mayor desde una cuenta vinculada a su pareja. Bajo ese argumento, comenzó a insistir para que le devolvieran el dinero, incluso enviando la imagen de un DNI con el objetivo de dar credibilidad a la maniobra.
Poco después, la víctima recibió un llamado de un supuesto operador de Mercado Pago, quien le indicó que debía seguir una serie de pasos para “revertir” la operación. En ese contexto, le solicitaron datos personales y la validación de identidad mediante reconocimiento facial, lo que terminó habilitando el acceso a sus cuentas.
A partir de ese momento, se concretó la estafa: los delincuentes realizaron transferencias a distintas cuentas y gestionaron préstamos a su nombre.
El perjuicio económico total supera los $7.500.000, y el caso ya es investigado bajo la sospecha de una modalidad delictiva cada vez más frecuente, que combina ingeniería social con el uso de plataformas digitales.