La senadora nacional de la Unión Cívica Radical (UCR), Carolina Losada, defendió en Infobae al regreso la necesidad de aprobar una normativa que, según sus palabras, permitirá que “la justicia sea realmente como tiene que ser”, al establecer sanciones más severas para quienes incurran en denuncias infundadas.
Según relató Losada en la entrevista en Infobae, el proyecto para agravar las penas por falsas denuncias ha transitado un largo recorrido legislativo. “La verdad que lo vengo luchando desde el año 2022. La primera vez que presento el proyecto fue en 2023. Pierde estado parlamentario, lo volvemos a presentar en 2025. Ahí lo dictaminamos. Ya lo dictaminamos dos veces y mañana va a ser la tercera”, explicó la senadora. La expectativa es que el dictamen alcance ahora el recinto y obtenga la media sanción necesaria.
El respaldo al proyecto, detalló Losada, involucró a diferentes fuerzas políticas.“Desde la Unión Cívica Radical, todos votaron a favor del dictamen desde la primera vez. De hecho, todos acompañaron con su firma el proyecto que yo presenté. Con el PRO también. Con el cambio de autoridades, cuando empieza a haber más, senadores de La Libertad Avanza, ellos también nos apoyaron. Y hoy podemos decir por eso que tenemos la posibilidad de sacarlo”, describió la legisladora.
Durante la entrevista, Losada hizo hincapié en la percepción extendida dentro del Senado sobre la necesidad de legislar en esta materia: “Cuando vos hablás con los senadores y senadoras en privado, te dicen todos: ‘Tenés razón, esto tiene que salir’”.

EL RELATO DE PABLO GHISONI
Pablo Ghisoni, el médico de Lomas de Zamora absuelto tras una falsa acusación de abuso sexual, hizo un fuerte descargo en el Senado de la Nación durante la presentación del proyecto de ley contra las falsas denuncias.
El reconocido obstetra de Lomas se presentó junto a sus dos hijos mayores. Francisco fue quien sostuvo su inocencia desde un principio y lo acompañó durante todo el proceso judicial en su contra, mientras que Tomás confesó el año pasado haber mentido al denunciar a su padre tras haber sido manipulado por su madre,Andrea Vázquez.
En su disertación, Ghisoni habló sobre “el uso indebido de denuncias graves y de las consecuencias devastadoras cuando el sistema falla”, poniendo como ejemplo el calvario que le tocó vivir. “Cuando el sistema se equivoca o cuando es manipulado, no hay área de la vida que no quede afectada y destruida. Se dañan los vínculos, se daña tu trayectoria, se arrasa tu identidad, tu vida y tu salud”, enfatizó, mientras que agradeció a quienes lo apoyaron.
En la misma línea, afirmó que “así como hay quienes te sostienen, también hay responsables, porque lo que está en juego no es un caso, es la credibilidad del sistema”. Y marcó los ejes del proyecto: “El relato no constituye una prueba. El denunciante no es automáticamente una víctima. El denunciado no pasa a ser tratado directamente como culpable sin estar procesado, sin juicio, sin sentencia. La libertad de prensa no debe transformarse en una herramienta de condena anticipada y amplificadora. Cuando eso ocurre, el desenlace y daño es irreparable”.
Por otro lado, el médico lomense señaló las “estructuras y redes de actuación” que ayudan a construir esas falsas denuncias, en referencia a los abogados, peritos y psicólogos que actúan de mala fe, como habría ocurrido en su caso: “Hay todo un entorno y una forma de generar este daño que nos están haciendo”.

Ghisoni también hizo hincapié en “la inversión de la carga probatoria” en los juicios que surgen por falsas denuncias. “Un ciudadano debe demostrar su inocencia. Acá se vulneran derechos constitucionales básicos. En mi caso, el proceso se extendió durante diez años para arribar a una sentencia firme. Y esa sentencia, ¿cómo concluye? ‘Absuelto por falta de pruebas suficientes’. A mí eso no me alcanza. Se intenta sostener la idea de que una absolución no implica ser inocente. Este concepto es incompatible con el sistema jurídico”, se quejó.
LAS REFORMAS
El médico de Lomas puntualizó hacia dónde debe apuntar el sistema judicial para corregir estos problemas: “Estamos ante una oportunidad de impulsar reformas que incluyan actuaciones de oficio del Ministerio Público, responsabilidad de los actores intervinientes, peritos, médicos, abogados, medios. Protección integral a quienes resultamos víctimas de estas falsas denuncias y de su entorno. Y claro, plazos razonables, porque la justicia tardía es una forma de injusticia”.
En sintonía, se refirió a la compañía de Francisco y Tomás en este duro proceso: “Hoy estoy aquí con mis hijos, no desde el resentimiento sino desde la responsabilidad, para decir que el daño existe y que la reconstrucción también es posible, pero también para intentar que otros no tengan que atravesar lo mismo y que puedan sostenerse en el tiempo. La Justicia no me devolvió a mis hijos, fueron ellos solos, cada uno a su momento”.
“Mientras hay vida hay esperanza, pero esa esperanza debe estar garantizada por las instituciones”, añadió Ghisoni, y cerró con un pedido claro: “Por una justicia que busque la verdad y por un Estado que no abandone a sus ciudadanos”.







