La muerte de Ángel: todo apunta a la madre

El niño de 4 años que conmociona al país

Un niño de 4 años fue encontrado sin signos vitales en su vivienda de la ciudad chubutense de Comodoro Rivadavia, murió en el hospital y la familia sospecha de la madre.

El hecho ocurrió durante la mañana del domingo 5 de abril, cuando personal del Centro de Monitoreo recibió una alerta que pedía atención sanitaria para el paciente que se encontraba en grave estado en un domicilio.

El personal de salud concurrió de emergencia al lugar y constató que el menor sufrió un paro cardiorrespiratorio, motivo por el que fue derivado al Hospital Regional, donde ingresó minutos después de las 8 a la guardia pediátrica.

La madre señaló que su hijo comenzó a presentar inconvenientes respiratorios a las 7. El niño falleció horas después pese a las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) y se confirmó su deceso este lunes 6 de abril.

Una amiga de la pareja del padre del menor, Marisol Núñez, criticó a los organismos estatales por su falta de intervención y a la progenitora: “Nadie hizo nada”.

“Ella lo abandonó cuando el nene era un bebé, tenía un año y lo abandonó. El nene no la reconocía como mamá”, consignó.

La mujer remarcó que la madre dejó al paciente en el nosocomio y se fue: “No estuvo ni cuando los médicos confirmaron el deceso”.

De acuerdo al testimonio del padre, su hijo “no estaba enfermo”, ya que no presentaba problemas de corazón ni respiratorios, y se preguntó ante los medios presentes: “¿Me van a decir que fue muerte natural? No, lo mataron”.

EL TESTIMONIO DEL PADRE

Minutos después de dejar los restos de su hijo en el cementerio de Comodoro Rivadavia, Luis López, el padre del nene de 4 años que murió en extrañas circunstancias mientras estaba al cuidado de su madre, lanzó este jueves duras críticas a la justicia por las restricciones que le aplicó en los últimos meses y remarcó: "Mi hijo pidió, el quiso hacerse escuchar y nadie le dio bola".
“La justicia no me escuchó. Yo les pedí por mi hijo en vida y me lo entregaron muerto”, añadió acompañado por su pareja, Lorena Andrade, vecinos y otros familiares que coincidieron en remarcar la potencia de la ausencia de la madre en toda la ceremonia fúnebre para despedir al nene.

Acongojado por el dolor, López también cuestionó a los funcionarios judiciales, los especialistas de la Defensoría y al juez Carlos Pérez que habilitaron la restricción que había pedido Mariela Altamirano, la madre biológica del niño, y apuntó: "Me trataron de machista y era al revés. Si hubiera estado yo en esta situación, hoy estaba preso".
 
"Mi hijo no era un chico enfermo, tenía buena salud, no tenia problemas del corazón, del pulmón, estaba sano. Lo suyo no fue muerte natural, a él lo mataron", reiteró ante los periodistas de distintos medios que lo esperaron en la zona de nichos del cementerio municipal al final de la despedida de Ángel.

Y, volvió a reprocharles la actitud a los funcionarios judiciales que actuaron en el caso al recordar que les había dicho "ustedes están dejando que a mi hijo le va a pasar algo con esa mujer. Y dicho y hecho. A todos los advertí que iba a pasar esto y pasó".

EL TESTIMONIO DE LA MADRE

“Yo no maté a mi hijo. Es más, lo protegí y lo busqué”, expresó Altamirano y contó cómo fue la mañana del domingo en el que encontraron al menor en grave estado:  "Nos levantamos temprano y decidimos levantar a Ángel para ir al baño, porque solía dormir mucho últimamente. Dormía por lo menos de las 11 de la noche, de largo, y no se levantaba al baño. Entonces lo hicimos levantarlo al baño y vimos que ya se había hecho pis. Entonces le dije a mi marido, como la camita de él estaba mojada, que lo bajara y lo acostara conmigo". 

 "Estaba durmiendo, lo sentía roncar. Después, lo revisamos de vuelta y mi marido me dice 'no respira'. Entonces yo empiezo a hacerle RCP y llamo a la ambulancia enseguida", contó en diálogo con el medio ADNSur.