La conmemoración del 13 de abril en Plaza Malvinas cerró con incidentes. Terminado el acto del Cecim, integrantes de ese centro, organismos de derechos humanos y vecinos impidieron que personal del Regimiento 7 montara su homenaje en el lugar. La marcha de antorchas que había salido desde Arana no arribó a 19 y 51.
El Cecim había convocado a las 19 para recordar la partida de los soldados platenses en 1982. El grupo denuncia torturas a conscriptos durante la guerra y días atrás había rechazado la marcha del Regimiento 7 por considerarla una “provocación”.
“El 13 de abril empieza el destino desconocido: el hambre, la tortura y la muerte”, sostuvieron desde la organización. También cuestionaron que el actual jefe del Ministerio de Defensa, Carlos Presti, es hijo de Roque Carlos Presti, quien comandó el Regimiento 7 entre 1975 y 1977.
“No se puede ser héroe y represor”, afirmó Ernesto Alonso, del Cecim, al recordar operativos de la dictadura en los que participó esa unidad.
Desde la Unión Federal de Familiares de Héroes Caídos defendieron la marcha. Dijeron que durante años acompañaron a las familias de los 36 caídos platenses y que el evento “no reivindica la dictadura ni es un acto político, sino un recuerdo a quienes no volvieron”.
El cruce se desató cuando, tras el acto del Cecim, el Ejército ingresó dos camiones a la plaza para preparar su actividad. Los presentes lo tomaron como una afrenta y, entre gritos, obligaron a los vehículos a retirarse. El operativo se levantó.
“¿Qué necesidad tenían de subirse a esta plaza con el homenaje de todos los caídos? Nosotros desalojamos 20:30. Nos íbamos, ellos subieron y la gente los echó”, señaló Alonso.
La marcha de antorchas finalizó en Parque San Martín.








