Calle 46 y 25. Al menos tres delincuentes avanzaron por los techos de varias propiedades hasta ingresar en la de una jubilada de 96 años, después de forzar la reja de una ventana. La mujer estaba sola, durmiendo.
Se le tiraron encima, la despertaron a los golpes y la ataron con los jirones que dejaron de un vestido de novia que encontraron en un ropero. Entonces la sometieron al terror más extremo.
“Le decían ‘vieja de mierda, ¿dónde están los dólares?’”, contó la hija. La pregunta se repetía, mientras destrozaban la casa.
Buscaban dinero que no existía, ya que la víctima vive de su jubilación. Enfurecidos por la frustración, se descargaron contra ella. La mujer —que poco tiempo atrás sufrió un ACV— quedó con hematomas y marcas en los brazos y la cara.
Los agresores por fin se fueron con lo que encontraron: un teléfono celular, algo de dinero y las alianzas que le quitaron poniéndole aceite en los dedos.
En shock, atada y herida, la mujer pudo pedir ayuda a gritos a las 7:30 de la mañana.
De los tipos que causaron tanto daño, nada se sabe por ahora.









