Lo que comenzó siendo una aventura para observar una nueva presentación del equipo de Alexander Medina en Libertadores se convirtió en una tortura para tres simpatizantes pincharratas que a casi cuarenta y ocho del compromiso copero no han podido retornar a sus domicilios y atraviesan una angustiante situación y debieron salir a pedir ayuda a través de las redes sociales y los medios de comunicación.
Alejo, uno de los damnificados, detalló en Radio Provincia la travesía que hicieron para llegar al juego del pasado miércoles y la problemática que están viviendo: "Vinimos a ver el partido a Cusco mediante un vuelo a Jujuy, de La Quiaca cruzamos a Villazón (Bolivia) y luego de ahí tomamos un micro a La Paz para llegar a Cusco. La realidad es que no podíamos costear los vuelos directos y queríamos ir a ver a Estudiantes. Sabíamos que las rutas eran hostiles y que los micros no eran cómodos pero a la ida llegamos bien."
El viaje inicial resultó tal como lo habían planificado pero el regreso se tornó un infierno y en AM 1270 explicaron el problema: "Hay un paro general, está todo cortado y nos quedamos varados en Copacabana que es uno de los primeros pueblos de Bolivia. Anoche (jueves) paramos en un hostal y quedamos desamparados, no sabíamos que hacer. Bolivia es un país hostil y es todo más difícil desde conseguir cambio de moneda hasta ayuda."
El hincha albirrojo reveló en el contacto con la radio pública la estrategia que tomar para intentar lograr el objetivo tan deseado que es reencontrarse con sus familias y agregó: "los lugareños nos dijeron que Bolivia tiene muchos paros, algunos duran hasta quince días y ahí tomamos la decisión de volver a Perú porque no se sabe cuando se va a levantar la medida de fuerza. La alternativa que encontramos es volver a Puno, luego un colectivo a Cusco y tomar un vuelo para Buenos Aires vía Lima" e imploraron: "Queremos volver a casa, ese es nuestro objetivo."
La particular situación de inmediato se viralizó y el simpatizante albirrojo dejó en claro que "desde el club se comunicaron con nosotros y se pusieron a disposición para ayudarnos al igual que amigos y conocidos. Estamos muy agradecidos y acompañados. Recibimos mensajes de aliento y queremos agradecerle a todos"
En el final confirmó que gracias a la colaboración y a la difusión de la situación "ya hemos podido costear los pasajes aéreos que salen alrededor de 250 dólares. No creíamos que íbamos a poder llegar pero tenemos garantizado el dinero de la vuelta". Ahora solo resta que en las próximas horas arriben desde Bolivia a Cusco para luego poder tomar el avión que los deposite en Argentina y ponerle punto final a una excursión que terminó en pesadilla.









