Pablo López, ministro de Economía de la provincia de Buenos Aires, advirtió que la industria bonaerense atraviesa una crisis constante desde la llegada del Gobierno nacional. El funcionario publicó los datos de febrero y sostuvo que la provincia no escapa a la tendencia general.
“Según el índice manufacturero de PBA, la actividad cayó 1,2% interanual en febrero de 2026. La baja se profundiza al compararla con 2023 y con el promedio histórico para ese mes entre 2012 y 2023, período en el que quedó 5,2% por debajo”, explicó.
“Como venimos mostrando, la PBA no escapa a la tendencia general”, señaló López. El ministro explicó que dada la estructura económica provincial, el golpe a la industria nacional impacta de lleno en su entramado productivo, empresarial y en el empleo bonaerense.
La afirmación repite el diagnóstico que viene sosteniendo el gabinete de Axel Kicillof sobre el impacto de las políticas del gobierno de Javier Milei en el sector manufacturero. Desde el inicio de la gestión nacional, la administración bonaerense denuncia un deterioro sostenido en la actividad industrial.
López viene utilizando las estadísticas del índice manufacturero provincial como termómetro para medir ese impacto. El dato de febrero confirma una caída que se acumula mes a mes y deja a la industria lejos de los niveles previos.
El ministro no detalló medidas específicas en este mensaje, pero el gobierno bonaerense viene impulsando líneas de financiamiento, asistencia a pymes y reclamos por la caída de obras y programas nacionales que afectaban a parques industriales.
Para Kicillof, la situación industrial es uno de los ejes centrales de su discurso opositor. El gobernador busca capitalizar el malestar del sector productivo para consolidar su armado del Movimiento Derecho al Futuro y proyectarse como alternativa nacional.
Con estos números, la Provincia busca reforzar el argumento de que la crisis industrial tiene un origen nacional y que la gestión provincial actúa como un dique de contención frente al ajuste sobre el sector.