El Gobierno nacional enviará en las próximas horas al Congreso un proyecto para reformar la Ley General de Sociedades. El anuncio lo hizo este viernes el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
La iniciativa busca reemplazar el esquema actual por uno “basado en la autonomía, la libertad y la desregulación”, según publicó el funcionario en X. Sturzenegger afirmó que se deja atrás “un régimen rígido y anacrónico, construido sobre la desconfianza al sector privado”.
Uno de los ejes centrales es que las normas de la ley pasan a ser supletorias: “el estatuto manda”. Eso implica menos intervención estatal en la organización interna de las empresas.
También se eliminan “trabas burocráticas” en los registros públicos. El objeto social podrá ser amplio y sin obligación de conexidad entre actividades. Si el estatuto no fija uno, se entiende que la sociedad puede realizar cualquier actividad lícita.

Entre los cambios más polémicos aparece la justicia extranjera. Las sociedades podrán someter sus conflictos internos al derecho extranjero o a normas de comercio internacional, además de incorporar cláusulas arbitrales. Sturzenegger lo comparó con Dubai: “lo mismo ocurrirá ahora en Argentina”.
La digitalización es total: domicilio electrónico, libros digitales, asambleas a distancia y constitución de empresas con firma digital. “Con este proyecto, el expediente en papel queda en la historia”, aseguró.
La reforma crea figuras nuevas para la economía digital. Habrá “Sociedad Automatizada”, operada por algoritmos o IA sin empleados para la operación ordinaria. También DAO, organizaciones con participaciones tokenizadas y registros en blockchain. Ambas tendrían personalidad jurídica plena y responsabilidad limitada.
El objetivo, según el ministro, es atraer inversiones internacionales. Citó a Irlanda como ejemplo y dijo que la idea es convertir a Argentina en polo de radicación de empresas de inteligencia artificial. El proyecto suma instrumentos de inversión convertibles, reorganizaciones más simples y renovación automática de la duración societaria.








