Axel Kicillof cerró hoy el primer Congreso Bonaerense del Trabajo en Mar del Plata rodeado de la cúpula sindical. Con Héctor Daer, Hugo Moyano hijo y Octavio Argüello a sus espaldas, el gobernador marcó distancia de Milei y mostró músculo para su proyecto nacional 2027.
El encuentro se hizo entre jueves y viernes en el hotel Intersur 13 de Julio, del Sindicato de Luz y Fuerza. Lo organizó el ministro Walter Correa, que jugó de local con su doble rol de funcionario y dirigente de los curtidores.

Durante dos jornadas debatieron la crisis laboral. Pasaron más de 6 mil trabajadores de los 135 municipios, cámaras empresariales y centrales obreras. El documento final retrata, según Correa, “la situación real que vive el país”.
Kicillof fue directo al choque: “Por las políticas económicas del Gobierno nacional ya cerraron 24 mil empresas y se perdió medio millón de puestos de trabajo. Los únicos sectores que crecen son el primario y el financiero, que no generan empleo”.
“Destruir el trabajo formal y los ingresos no son efectos secundarios ni errores de cálculo: son las piezas centrales del modelo económico precarizador que impulsa Javier Milei”, aseguró.

Correa destacó el alcance federal del congreso: “Superamos las expectativas. Fue un Congreso federal, no unitario”. Y Kicillof cerró con guiño al movimiento obrero: “No hay proyecto de país sin participación popular. Gobernar es cuidar a los nuestros y crear trabajo”.
FUENTE: Dib








