La diputada nacional mandato cumplido y dirigente del GEN, Margarita Stolbizer, quedó envuelta en una polémica en redes sociales luego de compartir una publicación que acusaba al vocero presidencial Manuel Adorni de haber favorecido a una supuesta familiar con un cargo jerárquico en la TV Pública.
El mensaje original, publicado por un usuario de X, aseguraba que una joven identificada como “Mia Adorni”, presentada como sobrina del funcionario, cobraba un salario millonario como subgerente de programación de la emisora estatal en un puesto que, según la denuncia, habría sido creado especialmente para ella.
Stolbizer replicó el contenido y aprovechó para cuestionar al Gobierno nacional. Sin embargo, en cuestión de minutos comenzaron a multiplicarse las respuestas de usuarios que pusieron en duda la información difundida. Entre otras observaciones, señalaron que la imagen utilizada en la publicación no correspondía a ninguna familiar conocida de Adorni, sino a una joven que vende contenidos adulto y que no existían pruebas públicas que respaldaran la denuncia.
La situación rápidamente escaló en la red social y la dirigente terminó eliminando el posteo que había compartido. No obstante, lejos de retractarse de sus críticas al oficialismo, horas más tarde volvió a expresarse sobre el tema.

“Sin perjuicio de las picardías de algunos por hacer más brutal los abusos de la casta gobernante, lo cierto es que Argentina es el país de los Milei, los Menem, los Adorni y los Caputo, que desprecian el Estado pero hace dos años que lo desguazan nombrando parientes y repartiendo negocios para ellos y sus amigos. La hipocresía a full”, escribió.
En el mismo mensaje, Stolbizer sostuvo además que “la corrupción está colándose en todas las áreas” y cuestionó el ajuste impulsado por la administración libertaria. “Mientras desfinancian universidades, hospitales, discapacidad, rutas y todo lo que necesita la gente común, casualmente muchos que los votan pero que ellos desprecian”, agregó.
De esta manera, la dirigente buscó sostener el eje de sus cuestionamientos al Gobierno pese a haber eliminado la publicación que originó la controversia. El episodio volvió a poner en discusión los riesgos de amplificar información no verificada en redes sociales, especialmente cuando es compartida por dirigentes con alta exposición pública.









