Gabriel Katopodis atraviesa uno de los momentos más complejos desde que asumió al frente del Ministerio de Infraestructura bonaerense. Mientras crecen las especulaciones sobre una eventual candidatura a gobernador en 2027, el funcionario quedó en el centro de un conflicto protagonizado por trabajadores de su propia cartera.
Durante los últimos días se multiplicaron las protestas y medidas de fuerza impulsadas por empleados del ministerio, que reclaman la reapertura de una mesa paritaria sectorial que, según denuncian, permanece sin actualizaciones desde 2022. También exigen mejoras en bonificaciones específicas vinculadas a las tareas que desempeñan dentro del área.
La tensión volvió a sentirse este miércoles en La Plata, donde los trabajadores llevaron adelante nuevas manifestaciones para visibilizar el conflicto y exigir respuestas de las autoridades provinciales.
Sin embargo, el reclamo salarial dejó de ser el único eje de la disputa. Organizaciones gremiales denunciaron que desde el ministerio se habrían solicitado listados con los nombres de los empleados que participaron de las protestas y retenciones de tareas.
A partir de esa situación, sindicatos como ATE y AEMOPBA hablaron de una presunta “persecución” contra los trabajadores que decidieron adherir a las medidas de fuerza y cuestionaron duramente la actitud de las autoridades del área.
El conflicto genera una situación incómoda para Katopodis. El ministro construyó buena parte de su perfil político como uno de los principales defensores de la obra pública y actualmente aparece entre los dirigentes del peronismo bonaerense con proyección para disputar espacios de poder en el futuro.
En paralelo, el funcionario mantiene una fuerte confrontación política con el gobierno de Javier Milei por la paralización de obras nacionales y el impacto sobre el empleo. Sin embargo, ahora enfrenta cuestionamientos que surgen dentro de su propio ministerio y que apuntan directamente a las condiciones laborales de los trabajadores.
Con Axel Kicillof concentrado en el armado político del oficialismo bonaerense y del Movimiento Derecho al Futuro, el episodio representa un desafío adicional para uno de sus ministros más visibles. Las protestas, los reclamos salariales y las denuncias por presunta persecución sindical se transformaron en un foco de conflicto inesperado para un dirigente que busca consolidar volumen político de cara a los próximos años.Me gusta porque el título promete una lectura política, pero el cuerpo tiene un hecho concreto: trabajadores de Infraestructura, reclamo salarial y denuncia de persecución, que es lo que le da sustancia a la nota.