El sistema de salud de adultos mayores está en jaque. Cámaras de prestadores de PAMI alertaron que peligra la continuidad de las camas de internación por el atraso del 102% en los valores y los aumentos de apenas 1,9% previstos para junio y julio de 2026.
“Más de la mitad de las camas de internación del país pertenecen a establecimientos privados. Cualquier dificultad en su funcionamiento repercute directamente en la capacidad de respuesta sanitaria nacional”, fue el mensaje que hicieron circular el martes.
Las entidades denuncian “un importante atraso acumulado en los últimos meses y débitos injustificados” que comprometen la capacidad de “numerosas instituciones para sostener sus servicios en condiciones normales y continuar garantizando una atención de calidad”.
El reclamo llegó a las oficinas de PAMI, que conduce Esteban Leguízamo. Desde el organismo hubo reconocimiento de problemas, pero los prestadores aseguraron que las medidas fueron “insuficientes para revertir la situación que atraviesa el sistema”.
Por eso piden diálogo urgente y un esquema de actualización que refleje costos reales. Además proponen “un modelo prestacional más simple, transparente y sostenible” y revisión de contratos y débitos.
En respuesta, fuentes oficiales confirmaron que Luis Caputo trabaja en un plan con fondos para actualizar valores y asegurar la atención de jubilados, jubiladas y pensionados. La gestión libertaria busca desactivar el conflicto mientras promete que la economía crecerá “sin ruido de por medio”.








