Mientras el plantel de Estudiantes ya descansa desde hace algunos días, como es sabido, en estos momentos quienes trabajan son los dirigentes y también el cuerpo técnico, que encabeza Alexander Medina. Es decir, lejos de relajarse, el entrenador se mantiene alerta por posibles movimientos en el mercado de pases y a la vez, como todo futbolero de ley, está atento a lo que ocurrirá en pocas horas con la Copa del Mundo.
"Ya estamos trabajando con la estructura deportiva y lo primero es intentar mantener la base del equipo. Después vamos a ver qué hay en el mercado para poder potenciar nuestro plantel”, fue el primer mensaje contundente que bajó el "Cacique" en ese sentido, en Radio Provincia, en una de las tantas notas que brindó en las últimas horas. Y para ello, el DT tiene claro que el sueño, con mayúsculas, es la Copa Libertadores. "Tenemos ese deseo pero sabemos que es difícil. Tenemos que creer en nosotros", confió.
Es decir, al margen de lo que pueda ocurrir con el plantel en el segundo semestre, Medina cree que esté Estudiantes "le puede dar pelea a cualquiera, tanto al Flamengo y como al Palmeiras". En ese contexto, también, fue cuando el uruguayo se metió en la tan mentada filosofía del club, sobre la que mencionó: “Antes de llegar me habían contado cómo vivían las cosas acá. En estos tres meses me di cuenta que fue tal cual me lo contaron. Mi modo de vivir es similar al de ellos y siento una conexión”.
Aunque el "Cacique", más allá de esa coincidencia, admitió que sabe muy bien que los entrenadores dependen "del resultado puro y también del juego" y confesó que se logró tranquilidad tras cumplir "el objetivo principal del equipo que era el pasaje a octavos de la Libertadores”. "Si algunos hinchas tenían dudas antes de clasificar en la copa y el partido con Central es entendible, es parte del fútbol. Esta última semana iba a definir el termómetro de la gente y el periodismo. La superamos con creces", analizó.







