Pablo López volvió a marcar diferencias con Nación. El ministro de Economía bonaerense aseguró que "la economía argentina opera de forma dual". De un lado ganan agro, minería y energía. Del otro pierden industria, construcción y comercio.
El punto central del análisis es la recaudación. Según López, "como no podía ser de otra forma, el modelo económico deteriora la recaudación porque el 80% depende de un mercado interno deprimido". Sin consumo no hay ingresos.
La paradoja que planteó es que los ganadores no ayudan. "Los ganadores no motorizan mercado interno ni empleo", sostuvo. Y eso amenaza directo al "superávit fiscal que el propio Gobierno erige como sostén del modelo".
Para peor, los sectores vinculados al comercio exterior agravan el problema. López señaló que "los sectores ganadores vinculados a comercio exterior no compensan la caída sino que la agravan por exenciones o reducciones de alícuotas".
El otro talón de Aquiles es el empleo. El ministro marcó que "los sectores perdedores concentran el 44% del empleo registrado privado. Los ganadores, el 9%". Con esos números, la ecuación no cierra.
De ahí su conclusión: "Si la política económica deprime a los sectores intensivos en trabajo, no es un modelo de crecimiento sostenible". La frase apunta directo al corazón del plan oficial.
López fue contundente en el cierre. "En suma: el modelo favorece a pocos sectores y provoca un enorme daño en la recaudación y el empleo", afirmó.
Y remató con un reconocimiento que atribuye al Gobierno nacional. "El Gobierno nacional lo reconoce: el superávit fiscal en base al ajuste permanente ha llegado a su límite", dijo. Su propuesta es otra: "La alternativa es crecimiento inclusivo para 48 millones de argentinos".








