Ni los arquitectos de La Plata están convencidos: nuevas objeciones a la remodelación de Parque Saavedra

El Colegio de Arquitectos Distrito Uno cuestionó aspectos centrales de la intervención en Parque Saavedra, pidió que el proyecto pase por el COUT y advirtió sobre posibles impactos urbanísticos, viales e hídricos que merecen un análisis más profundo

La polémica por la remodelación del Parque Saavedra sumó un nuevo capítulo. El Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires Distrito Uno (CAUBAUNO) fijó posición sobre el proyecto municipal y pidió que la intervención sea analizada por el Consejo de Ordenamiento Urbano Territorial (COUT) antes de avanzar con definiciones de fondo.

Desde la institución remarcaron que la obra supera ampliamente una simple modificación en la circulación vehicular. Si bien valoraron la intención de poner en valor uno de los espacios públicos más importantes de La Plata, advirtieron que la magnitud urbanística del proyecto requiere una discusión técnica más profunda.

El planteo llega después de semanas de reclamos vecinales por el ensanche del parque sobre las calles perimetrales y los cambios previstos en el tránsito. Frente a esa presión, el Municipio realizó una breve instancia de consulta pública y luego decidió enviar al Concejo Deliberante la propuesta vinculada al cambio vial.

En ese marco, CAUBAUNO remitió una nota a los concejales para dejar asentada su postura institucional. Allí sostuvo que el proyecto debería pasar por el COUT, órgano asesor creado por ordenanza para emitir dictámenes en temas de trascendencia urbanística.

Además, el Colegio señaló que el impacto en el tránsito no puede evaluarse de manera aislada, sino dentro de un plan integral de movilidad para la ciudad. También puso el foco en un aspecto sensible: el Parque Saavedra está ubicado en un área identificada como de riesgo hídrico.

Según la entidad, la intervención desaprovecha la posibilidad de incorporar acciones mitigadoras frente a esa problemática, algo que sí se les exige a los frentistas en otras obras privadas.

“No se trata de obstaculizar la concreción del proyecto”, plantearon desde el sector profesional, sino de mejorar la iniciativa, aportar una mirada técnica más exhaustiva y garantizar un uso más eficiente de los recursos públicos.

Así, la obra que el Municipio buscaba presentar como una puesta en valor quedó nuevamente atravesada por cuestionamientos técnicos, reclamos vecinales y una discusión política que ahora deberá pasar por el Concejo Deliberante.