El peor mes de los taxistas de La Plata: sin viajes, sin GNC y con Uber cada vez más cerca de ser legal

El sector atraviesa una tormenta perfecta. Los aumentos de tarifa no alcanzan para compensar la caída de la actividad, el avance de proyectos para regular Uber, DiDi y Cabify genera preocupación y el corte de GNC dejó a muchos choferes hasta diez días sin poder trabajar

La crisis que atraviesan los taxistas de La Plata parece no tener fin. Junio se convirtió en uno de los meses más difíciles de los últimos años para el sector, golpeado por una combinación de factores que amenaza la sustentabilidad de miles de trabajadores.

Por un lado, los incrementos tarifarios quedaron rápidamente desactualizados frente al aumento de los costos operativos. A eso se suma una fuerte caída en la cantidad de viajes, producto de la situación económica general y de la creciente competencia de las aplicaciones de transporte.En ese contexto, el secretario general del Sindicato Unión Conductores de Taxímetros, Juan Carlos Berón, viene advirtiendo sobre el deterioro de la actividad. En los últimos días aseguró que hay trabajadores que atraviesan situaciones desesperantes y cuestionó duramente el crecimiento de las plataformas digitales. También alertó sobre el impacto que tendría una eventual regulación de Uber, DiDi y Cabify en La Plata, una discusión que volvió a instalarse en el Concejo Deliberante. 

Pero como si eso fuera poco, el conflicto por el suministro de GNC terminó de agravar el panorama. Las restricciones impuestas en la región dejaron a cientos de taxistas haciendo filas interminables para cargar combustible y, en muchos casos, directamente sin posibilidad de trabajar.

“Hoy no podemos darnos el lujo de que no haya GNC”, advirtió Berón al describir el impacto que tiene el corte sobre un sector donde la enorme mayoría de los vehículos depende de ese combustible para operar. 

La situación es particularmente grave para quienes viven del día a día. Según relatan desde el sector, algunos choferes llevan cerca de diez días con actividad mínima o directamente sin trabajar porque no consiguen combustible para salir a la calle.

Mientras tanto, la incertidumbre crece. Los taxistas observan con preocupación cómo avanza el debate sobre la regulación de las aplicaciones, reclaman medidas para enfrentar la competencia que consideran desleal y esperan una solución definitiva al conflicto del GNC que paralizó buena parte del transporte en la región.

En un escenario donde los viajes escasean, los costos siguen subiendo y el combustible falta, junio quedará marcado como uno de los meses más duros que recuerde el taxi platense.