La inseguridad volvió a golpear en pleno casco urbano de La Plata. Una pareja de jubilados, su sobrina y el novio de la joven fueron víctimas de una violenta entradera en una vivienda ubicada sobre la calle 47 entre 15 y 16, a pocas cuadras del centro de la ciudad.
El hecho ocurrió cerca de las 15.30 del miércoles, cuando un hombre de 73 años y su esposa regresaban de hacer compras. Mientras intentaban bajar las bolsas, fueron sorprendidos en la vereda por tres delincuentes que, mediante amenazas y sin exhibir armas, los obligaron a ingresar al inmueble.
Una vez dentro, los ladrones recorrieron la vivienda y se apoderaron de dinero en efectivo, joyas y otros objetos de valor.
La banda no se conformó con eso. También irrumpió en el departamento de la planta alta, donde vive la sobrina del matrimonio, a quien redujeron para robarle sus pertenencias. Minutos después llegó la pareja de la joven, que también fue sorprendida y quedó a merced de los asaltantes.
Tras el llamado al 911, efectivos de la comisaría Primera acudieron al lugar y comprobaron que ninguna de las cuatro víctimas presentaba lesiones, por lo que no fue necesaria la asistencia médica.
En la escena trabajó personal de Policía Científica, que realizó las pericias correspondientes en busca de rastros que permitan identificar a los autores. Además, los investigadores relevaron cámaras de seguridad privadas de la zona para intentar reconstruir el recorrido de los delincuentes.
El episodio vuelve a encender la preocupación por la creciente ola de entraderas en La Plata, una modalidad que consiste en interceptar a las víctimas cuando ingresan a sus viviendas para obligarlas a franquear el acceso y evitar así tener que forzar puertas o ventanas.
Vecinos y comerciantes del casco urbano vienen reclamando desde hace tiempo mayor presencia policial, más patrullajes y un refuerzo de los sistemas de videovigilancia ante una seguidilla de robos que ya no se limita a la periferia y que cada vez genera mayor preocupación entre los platenses.









