Una amenaza de bomba generó un importante operativo de seguridad este sábado por la noche en la Quinta de Olivos y en la Casa Rosada. La alerta se produjo pocas horas después de la renuncia de Manuel Adorni como jefe de Gabinete y obligó a activar los protocolos preventivos en ambos edificios vinculados a la Presidencia.
El procedimiento comenzó alrededor de las 21.30, cuando un llamado anónimo al 911 de la Provincia de Buenos Aires advirtió sobre la posible presencia de un explosivo. De inmediato se desplegaron efectivos de distintas fuerzas de seguridad, bomberos, personal de Defensa Civil y la custodia presidencial para inspeccionar la residencia donde se encontraba el presidente Javier Milei.
El mayor movimiento se registró en uno de los accesos laterales de la Quinta de Olivos, donde llegaron autobombas, patrulleros y una ambulancia. La presencia de los móviles llamó la atención de los periodistas que permanecían en el lugar realizando la cobertura de la sorpresiva salida de Manuel Adorni del Gobierno.
En paralelo, las autoridades activaron un operativo espejo en la Casa Rosada, ya que el protocolo establece reforzar la seguridad en ambas sedes presidenciales ante este tipo de amenazas. Personal especializado comenzó a revisar las instalaciones para descartar cualquier riesgo.
Con el paso de los minutos, fuentes de la Policía Federal confirmaron que la alerta había sido originada por una comunicación anónima al sistema de emergencias 911. Sin embargo, hasta ese momento no existían precisiones sobre la credibilidad de la amenaza ni sobre la identidad de quien realizó el llamado.
Cerca de las 22, los bomberos finalizaron una primera inspección y se retiraron de la residencia presidencial. Luego continuó el trabajo de brigadas especializadas junto a perros entrenados para la detección de explosivos, que recorrieron distintos sectores de la Quinta.
El operativo coincidió con una jornada de fuerte tensión política. Durante toda la tarde había trascendido que Manuel Adorni podría reunirse con Javier Milei en Olivos luego de presentar su renuncia, e incluso se especulaba con que ambos siguieran juntos el partido entre la Selección argentina y Jordania por el Mundial 2026.
Mientras continúan las tareas de verificación, la investigación busca identificar al responsable de la amenaza y determinar si existió algún riesgo real o si se trató de una falsa alarma. Hasta el momento, las autoridades no difundieron un parte oficial con el resultado final del procedimiento.







