Cuando Javier Milei llegó a la Casa Rosada prometió terminar con la “casta” y construir un gobierno completamente distinto a los que habían administrado el país durante las últimas décadas. Sin embargo, la evolución de su gabinete muestra una realidad muy diferente: las áreas más sensibles del Ejecutivo están hoy conducidas por dirigentes que fueron protagonistas del gobierno de Mauricio Macri.
La designación de Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete representa el punto más alto de esa transformación. El dirigente bonaerense fue vicejefe de Gobierno porteño durante la administración del PRO, diputado nacional, candidato a gobernador y uno de los principales referentes políticos del macrismo. Ahora pasará a ocupar el cargo político más importante después del Presidente.
El caso de Santilli no es aislado. Luis “Toto” Caputo continúa al frente del Ministerio de Economía, luego de haber sido ministro de Finanzas y presidente del Banco Central durante la gestión de Macri. Paradójicamente, fue uno de los funcionarios más cuestionados por el propio Milei cuando todavía era economista y analista televisivo. Hoy es uno de los hombres de mayor confianza del Presidente.
Algo similar ocurre con Federico Sturzenegger, actual ministro de Desregulación y Transformación del Estado. También fue presidente del Banco Central durante el gobierno de Cambiemos y uno de los principales diseñadores de las reformas económicas que originalmente integraban el programa del PRO. Muchas de esas iniciativas terminaron siendo adoptadas por la administración libertaria.

La lista también incluye a Luis Petri, quien fue ministro de Defensa durante buena parte de la gestión libertaria luego de haber integrado la fórmula presidencial de Patricia Bullrich en 2023 y de construir su carrera política dentro del radicalismo aliado al PRO durante el gobierno de Cambiemos. Tras dejar el Ejecutivo, asumió un rol central en el Congreso, donde continúa siendo uno de los principales articuladores parlamentarios del oficialismo.
A ese grupo se suma Patricia Bullrich. Tras competir contra Milei en las elecciones presidenciales de 2023, la histórica dirigente del PRO pasó a integrar el Gobierno como ministra de Seguridad y posteriormente asumió la conducción del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, convirtiéndose en una de las principales referencias políticas del oficialismo.

Lejos de tratarse de incorporaciones aisladas, el proceso refleja un cambio profundo en la estructura del poder. Lo que comenzó como un gobierno que buscaba diferenciarse de Juntos por el Cambio terminó apoyándose en muchos de sus dirigentes más experimentados. La necesidad de gestión, cuadros técnicos y construcción política fue desplazando, con el correr del tiempo, la idea de un gabinete integrado exclusivamente por libertarios.
La consolidación de dirigentes del PRO dentro del Gobierno coincide, además, con un momento de fuerte reactivación política de Mauricio Macri. El expresidente volvió a recorrer el país con la gira “El Próximo Paso”, una iniciativa con la que busca reorganizar al PRO, fortalecer su estructura territorial y comenzar a delinear una propuesta política hacia 2027. El viernes estuvo en Mar del Plata, donde respaldó buena parte de las reformas económicas impulsadas por Milei, pero al mismo tiempo buscó reafirmar la identidad de su partido y marcar diferencias con el oficialismo.
Esa situación genera una paradoja política difícil de ignorar. Mientras Macri intenta reconstruir al PRO como una fuerza con proyecto propio para el futuro, varios de sus dirigentes más importantes administran hoy las áreas más sensibles del Gobierno nacional o cumplen funciones clave para sostener la gestión. Economía, Desregulación, Defensa, Seguridad, Interior y ahora la Jefatura de Gabinete tienen un marcado ADN macrista.
Quizás esa sea la mayor transformación que atravesó la gestión libertaria desde diciembre de 2023. Javier Milei sigue siendo el líder político del Gobierno y La Libertad Avanza continúa siendo la fuerza que ocupa la Casa Rosada. Pero el funcionamiento cotidiano de la administración depende cada vez más de dirigentes que se formaron, crecieron y gobernaron bajo el sello del PRO. Con la llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete, esa evolución parece haber alcanzado su máxima expresión.








