La causa por presunto enriquecimiento ilícito que involucra al exjefe de Gabinete y exvocero presidencial Manuel Adorni sumó este miércoles nuevos testimonios que podrían complicar su situación judicial. Dos personas de su círculo más cercano admitieron ante la Justicia haber utilizado sus propias tarjetas de crédito para concretar compras destinadas al exfuncionario.
La primera en declarar fue su exsecretaria privada, Gisela Kocsis, quien compareció ante el fiscal federal Gerardo Pollicita. Allí reconoció que realizaba gestiones personales para Adorni y que adquiría distintos bienes utilizando sus tarjetas de crédito, para luego recibir el reintegro del dinero en efectivo.
Según su testimonio, una de las operaciones más importantes correspondió a la compra de artículos de blanquería por más de 8 millones de pesos para equipar una vivienda ubicada en el country Indio Cuá. También mencionó la adquisición de almohadas valuadas en unos 400 mil pesos y electrodomésticos de alta gama, entre ellos un lavarropas y un lavavajillas, por más de 3 millones de pesos.
La investigación también incorporó la declaración de Luis Enrique Alujú, funcionario y amigo de larga data de Adorni. El hombre confirmó que facilitó sus tarjetas para comprar equipamiento tecnológico destinado al departamento del exvocero en Parque Chacabuco.
Entre esas adquisiciones aparecen dos proyectores 4K para videojuegos, con un valor superior a 1,8 millones de pesos cada uno. Además, Alujú explicó que desde hace once años posee una extensión de una tarjeta perteneciente a Adorni, algo que atribuyó a la relación de confianza que mantienen.
Para los investigadores, el uso reiterado de tarjetas de crédito de terceros podría haber sido un mecanismo para ocultar gastos que no se corresponden con los ingresos declarados por el exfuncionario. Esa hipótesis es uno de los ejes centrales de la causa que instruye la Justicia federal.
De acuerdo con la investigación, el monto total de los consumos realizados mediante este sistema alcanzaría los 139 millones de pesos en poco más de dos años. Ahora, ambos testigos se comprometieron a presentar la documentación que respalde las compras y los presuntos reintegros en efectivo efectuados por Adorni, elementos que serán clave para determinar si existió un esquema destinado a ocultar el verdadero origen de los fondos.