La palabra del caboverdiano más argentino: Del momento histórico que vive el país al lugar que ocupan Estudiantes y Bilardo

A horas del enfrentamiento con el conjunto de África, habló una voz autorizada para conocer algo más de esta nación remota

Cabo Verde es sin dudas una de las grandes sorpresas de esta Copa del Mundo. De hecho, hace apenas semanas, hablar de este ignoto y pequeño país africano era para muchos remitirse a un único y rápido recuerdo: Adriano Tomás Custodio Mendes. Es que el nacido en esas tierras se convirtió en el primer africano en jugar en nuestro fútbol, y a esta altura, ya es por lejos no solo el caboverdiano más famoso en Argentina, sino además el más argentino. 

El otrora atacante es por estas horas entonces motivo permanente de consulta, para terminar de entender de manera más precisa de qué hablamos cuando nos referimos a Cabo Verde. Y para tener plena dimensión de lo que significa este momento para esa pequeña isla, en diálogo con Diario Olé, el exfutbolista de 64 años detalló: "Nadie sabía dónde quedaba y hoy todo el mundo sí. Entonces, cuando te pasa algo así, decís: 'Ya ganó'. Con solo participar ya está".

Incluso, Custodio definió que "el hecho más importante de la historia de Cabo Verde fue su independencia en 1975" y subrayó: "Primero viene eso y después el Mundial imaginate". "Nadie lo esperaba. Yo, como caboverdiano, no esperaba ver a Cabo Verde en un Mundial. Hace seis meses iban unas 200.000 personas a visitar Cabo Verde y ahora ya superó el millón", graficó. 

Y a la hora de describir a los caboverdianos en términos futbolísticos, señaló: "Son buenos técnicamente. Físicamente también tienen mucho. Pero lo bueno es que tratan de jugar al fútbol. No son agresivos, no van a pegar una patada de mala leche. Intentan jugar. Va a ser un buen partido porque Argentina también juega. Y bueno, ya sabemos lo que es Argentina. Es un partido para que el seleccionado disfrute. Y creo que va a ser así". 

Por último, de su arribo a Argentina y lo que significó Estudiantes en su vida, y Carlos Bilardo en particular, concluyó: "Fui el único en esa época. Y cuando trabajás con alguien como él es verdad que se te mete en la cabeza, pero también te deja un montón de enseñanzas. Y yo siempre digo que si no prestaste atención o no aprendiste, perdiste vos. Con él aprendí todo: de qué manera moverme dentro de la cancha, cómo caminarla, cómo buscar los espacios… Todo eso me ayudó".