El prolongado reclamo de los vecinos de Ignacio Correas por la escasa frecuencia de colectivos comenzó a mostrar un primer avance. Luego de reiteradas denuncias de los habitantes de la localidad rural, la Municipalidad de La Plata intimó a la empresa Expreso La Plata, operadora de la Línea Este, para que incremente la cantidad de servicios diarios del ramal 80.
Según confirmaron fuentes comunales, la empresa deberá modificar el esquema actual y elevar de seis a, al menos, nueve las frecuencias diarias con destino a Ignacio Correas. La medida busca garantizar una mejor conectividad para una comunidad que depende exclusivamente del transporte público para llegar al resto de la ciudad.
Desde el Municipio también advirtieron que, en caso de incumplimiento, la compañía será pasible de importantes sanciones económicas, en el marco de las facultades de control sobre el servicio de transporte.
El reclamo de los vecinos se intensificó desde mediados de abril, cuando la empresa redujo drásticamente las frecuencias del recorrido que une el Barrio Hipódromo con Ignacio Correas. Actualmente, el último colectivo hacia la localidad parte a las 20 horas, dejando sin alternativas a quienes no alcanzan ese servicio.
La situación golpea especialmente a un pueblo que arrastra una histórica falta de conectividad. Tras perder el servicio ferroviario en la década del 70 y protagonizar un recordado “tractorazo” en los años 90 para conseguir el asfalto de su acceso, Ignacio Correas vuelve a enfrentar dificultades para garantizar un derecho básico como el transporte.
Como única alternativa, muchos pasajeros deben viajar hasta Parque Sicardi en otro ramal de la Línea Este y recorrer cerca de cinco kilómetros caminando por caminos poco iluminados, o depender de que algún vecino los acerque hasta sus hogares. La problemática motivó incluso una presentación con más de 150 firmas ante la Defensoría Ciudadana.
Aunque años atrás la localidad contaba con 14 servicios diarios, las frecuencias fueron reduciéndose hasta llegar a apenas seis. Ahora, la intimación municipal representa el primer paso concreto para revertir una situación que los vecinos califican como insostenible, especialmente durante el invierno.