La naturaleza terminó metiéndose de lleno en una de las discusiones políticas más sensibles del invierno. Mientras este jueves la nieve sorprendía a vecinos de Tres Arroyos y Sierra de la Ventana, el gobernador Axel Kicillof aprovechó las imágenes para volver a cuestionar el recorte de la Zona Fría impulsado por el Gobierno nacional.
“No lo decimos nosotros, lo dice la realidad que se niegan a ver. Solo quienes no conocen la provincia de Buenos Aires o quienes la desprecian pueden sostener que no tiene que estar contemplada dentro de la Zona Fría”, escribió el mandatario bonaerense en su cuenta de X.
En otro mensaje, fue todavía más directo sobre las consecuencias que, según sostiene, tendrá la medida: “El recorte de la Zona Fría: más de un millón de hogares pagarían hasta 50% más por el gas”. La publicación llegó apenas un día después de que el presidente Javier Milei ratificara su intención de avanzar con la modificación del régimen, que ya cuenta con media sanción en la Cámara de Diputados y ahora espera su tratamiento en el Senado.
El planteo del gobernador no es nuevo. Desde que el oficialismo impulsó el proyecto para reducir el alcance del beneficio, Kicillof viene advirtiendo que gran parte de la provincia atraviesa inviernos con temperaturas que justifican una tarifa diferencial para el gas. Incluso semanas atrás recorrió Tornquist para grabar un video cuestionando la iniciativa y mostrar las bajas temperaturas que se registran en el interior bonaerense.
En ese momento, dirigentes y referentes libertarios relativizaron sus declaraciones y cuestionaron que hablara de “zona fría” en la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, la intensa ola polar de esta semana y las nevadas registradas este jueves volvieron a poner el clima en el centro de la discusión. Las imágenes de calles y techos cubiertos de blanco reforzaron el argumento de que el frío extremo no es un fenómeno exclusivo de la Patagonia.
El proyecto impulsado por el Gobierno nacional propone volver al esquema vigente antes de la ampliación de 2021. De aprobarse definitivamente, el beneficio automático dejaría de alcanzar a gran parte de los municipios incorporados en los últimos años y quedaría concentrado en la Patagonia, la Puna, Malargüe y los hogares de menores ingresos que accedan al nuevo sistema de subsidios focalizados.
Desde la Casa Rosada sostienen que el objetivo es corregir subsidios que consideran mal asignados y concentrar la ayuda en quienes realmente la necesitan, además de reducir el gasto público. En cambio, desde la Provincia advierten que el recorte implicará un fuerte aumento en las boletas de gas para más de un millón de hogares bonaerenses, justo en un contexto de temperaturas extremas que volvieron a quedar expuestas este jueves.