La inseguridad volvió a golpear con fuerza en Ringuelet, un barrio que en las últimas semanas registra una preocupante seguidilla de robos y entraderas. En la madrugada del miércoles, cuatro delincuentes encapuchados irrumpieron por la fuerza en una vivienda donde dormían una mujer de 59 años y su madre, una adulta mayor. El violento episodio terminó con los ladrones escapando a los tiros cuando los vecinos salieron a ver qué estaba ocurriendo.
El hecho se produjo cerca de las 4 de la mañana en una casa ubicada sobre la calle 510, entre 16 y 17. Según la denuncia, las víctimas fueron despertadas por un fuerte estruendo: los asaltantes golpearon reiteradamente la puerta del living hasta romperla e ingresar a la propiedad.
Una vez dentro, comenzó a sonar la alarma de seguridad instalada en la vivienda. Sin embargo, los delincuentes no se intimidaron y fueron directamente hasta la habitación donde descansaba la mujer de mayor edad, a quien le exigieron que desactivara el sistema.
Mientras tanto, la hija, que se encontraba en la planta alta, logró encerrarse en una habitación, trabó las puertas y desde su teléfono celular confirmó la alerta de robo para que la empresa de monitoreo diera aviso inmediato a la Policía.
Al mismo tiempo comenzó a pedir ayuda a los gritos desde una ventana. Sus pedidos de auxilio fueron escuchados por vecinos de la cuadra, que activaron la alarma vecinal, una herramienta que utilizan desde hace tiempo ante la reiteración de hechos de inseguridad en la zona.
Escaparon efectuando tres disparos
La situación se volvió todavía más dramática cuando un vecino salió al jardín de su vivienda para ver qué estaba sucediendo. En ese momento, los delincuentes realizaron tres disparos mientras emprendían la fuga.
El hombre alcanzó a resguardarse rápidamente y, por fortuna, no resultó herido. Los asaltantes escaparon en un vehículo que los esperaba a pocos metros del lugar, antes de la llegada de los efectivos policiales.
Aunque ninguna de las dos mujeres sufrió heridas físicas, ambas atravesaron momentos de extrema tensión. La adulta mayor quedó frente a frente con los delincuentes y sufrió una fuerte conmoción por lo vivido.
Antes de escapar, los ladrones se llevaron distintos objetos de valor, entre ellos una billetera y un cofre con cenizas funerarias, un elemento de enorme valor afectivo para la familia y cuya pérdida terminó siendo uno de los aspectos más dolorosos del ataque.
La causa quedó en manos de la Justicia, mientras peritos de la Policía Científica trabajaron en la vivienda para relevar rastros y analizar las cámaras de seguridad de la zona con el objetivo de identificar a los responsables.