Kicillof usará inteligencia artificial para definir qué obras públicas son sostenibles

El Ministerio de Infraestructura reunió a universidades, colegios profesionales y especialistas para presentar una metodología que clasificará las obras públicas según su impacto ambiental y el uso de inteligencia artificial para agilizar su evaluación

La Provincia de Buenos Aires dio un nuevo paso en la incorporación de criterios de sostenibilidad para la obra pública. El Observatorio de Obras y Servicios Públicos realizó la primera reunión de 2026 del Grupo de Trabajo de Desarrollo Sostenible, donde presentó una metodología para evaluar y etiquetar proyectos de infraestructura según su aporte ambiental y su capacidad de adaptación al cambio climático.

El encuentro, denominado “Instrumentos para la sostenibilidad en la infraestructura”, reunió a representantes de universidades, colegios profesionales, centros de investigación, cámaras empresariales, sindicatos y organizaciones de la sociedad civil con el objetivo de intercambiar conocimientos técnicos y científicos para fortalecer las herramientas de planificación del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense.

Durante la jornada, la Subsecretaría de Planificación y Coordinación para el Desarrollo Territorial Sostenible presentó el sistema de etiquetado que está elaborando para clasificar las obras incluidas en el Presupuesto con Perspectiva Ambiental 2026. La metodología diferencia dos grandes categorías: infraestructura sostenible, que contempla el equilibrio entre impactos económicos, sociales y ambientales durante todo el ciclo de vida de una obra, e infraestructura resiliente, enfocada en aquellas intervenciones que contribuyen a reducir emisiones o mejorar la adaptación frente al cambio climático.

Uno de los aspectos más destacados fue la incorporación de inteligencia artificial al proceso de análisis. A través de la herramienta Copilot, el equipo técnico desarrolló un sistema capaz de analizar memorias descriptivas y pliegos de licitación para generar una propuesta inicial de clasificación, que luego es revisada y validada por especialistas.

La subsecretaria Cecilia Cardini explicó que el objetivo es construir una metodología abierta y en constante evolución, incorporando aportes del sistema científico, las universidades y las instituciones vinculadas a la infraestructura. Según señaló, el intercambio con esos sectores permitirá perfeccionar los criterios técnicos que utilizará la Provincia.

En la segunda parte del encuentro, especialistas del Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires (CAPBA) y del Instituto de Investigaciones y Políticas del Ambiente Construido (IIPAC), dependiente del CONICET y la Universidad Nacional de La Plata, compartieron experiencias sobre eficiencia energética, rehabilitación edilicia y certificaciones ambientales.

Entre los aportes se destacó el sistema de etiquetado energético impulsado por el CAPBA, basado en la norma IRAM 11.900 y el Índice de Prestación Energética (IPE), además de referencias internacionales como el protocolo europeo Level(s). Los investigadores del IIPAC también remarcaron que el desempeño ambiental de los edificios depende tanto de la tecnología utilizada como de los hábitos de quienes ocupan esos espacios.

El principal desafío planteado durante la reunión fue adaptar las herramientas de medición, actualmente enfocadas principalmente en viviendas, para que puedan aplicarse a distintos tipos de infraestructura pública. El Grupo de Trabajo continuará desarrollando estos lineamientos durante 2026 con el objetivo de fortalecer la planificación y ejecución de obras sostenibles en la provincia de Buenos Aires.