Ni las parroquias de La Plata se salvan: robaron en San Mateo y se llevaron millones de pesos, dólares y una notebook

Delincuentes forzaron una ventana de la parroquia San Mateo, en 32 entre 29 y 30, mientras el sacerdote participaba de una actividad pastoral. Escaparon con $4 millones, 1.500 dólares y una computadora. Investigan cámaras de seguridad

La inseguridad volvió a golpear a una institución religiosa de La Plata. Durante la noche, delincuentes ingresaron a la parroquia San Mateo, ubicada sobre avenida 32 entre 29 y 30, luego de violentar una ventana del edificio y aprovechar que el sacerdote no se encontraba en el lugar. Los ladrones escaparon con una importante suma de dinero en efectivo y una notebook.

La denuncia fue realizada por el padre Diego José Bacigalupe, de 45 años, quien descubrió el robo al regresar a la parroquia tras participar de una actividad pastoral en Villa Elisa. Según relató, había salido alrededor de las 20.30 para brindar una conferencia en una reunión del Círculo San Esteban y volvió cerca de las 0.30 del domingo.

Al ingresar con su vehículo al predio, advirtió que la reja de una de las ventanas del frente había sido violentada. Ante esa situación, decidió salir nuevamente y llamar de inmediato al 911 para dar aviso a la Policía.

Minutos después llegó un patrullero y los efectivos realizaron una inspección preventiva para verificar que no hubiera delincuentes dentro del edificio. Recién entonces el sacerdote pudo ingresar acompañado por el personal policial y confirmó que el inmueble había sido completamente revuelto.

En la planta baja, donde funciona la casa parroquial, encontraron muebles abiertos y pertenencias desordenadas, una clara señal de que los ladrones buscaron objetos de valor en cada ambiente. Al revisar los faltantes, el sacerdote constató el robo de 1.500 dólares, cuatro millones de pesos en efectivo y una notebook Acer Swift 5 de color azul.

La inspección continuó en la planta alta, donde se encuentra la habitación del sacerdote. Allí también había un importante desorden, aunque por el momento no pudo determinarse si faltan otros elementos.

La investigación ahora apunta a reconstruir los movimientos de los delincuentes mediante cámaras de seguridad públicas y privadas de la zona. Los investigadores intentarán establecer cómo ingresaron, cuánto tiempo permanecieron dentro de la parroquia y si utilizaron algún vehículo para escapar.

El hecho volvió a generar preocupación entre los vecinos del barrio, quienes aseguran que la inseguridad es una problemática cada vez más frecuente. “Si entran a robar en una parroquia, ya no hay lugar que esté a salvo”, resumió un frentista, reflejando el clima de inquietud que se vive en la zona.