Ramiro Agulla, uno de los publicistas más influyentes de la historia argentina y creador de campañas que quedaron grabadas en la memoria colectiva, murió este miércoles 9 de julio. Hasta el momento no trascendieron las causas de su fallecimiento.
La noticia generó una fuerte conmoción en el mundo de la publicidad y la comunicación. Su histórico socio, Carlos Baccetti, lo despidió con un emotivo mensaje en redes sociales: “Un prócer que se fue un 9 de julio. Hasta eligió bien la fecha”.
Agulla fue uno de los fundadores de la emblemática agencia Agulla & Baccetti, desde donde revolucionó la publicidad argentina con campañas que trascendieron la pantalla para convertirse en verdaderos fenómenos culturales.
Entre sus trabajos más recordados aparece “La llama que llama”, la inolvidable campaña de Telecom que marcó a toda una generación. También fue el creador de “Gueropa”, para Renault Clio, además de piezas para marcas como Coca-Cola, Quilmes, OCA, Banco Itaú e YPF.
Su talento también dejó una huella en la política. En 1999 ideó el histórico spot “Dicen que soy aburrido”, utilizado en la campaña presidencial de Fernando de la Rúa, considerado uno de los anuncios políticos más recordados de la democracia argentina.
A lo largo de su carrera asesoró además a dirigentes como Carlos Menem, Francisco de Narváez, Sebastián Piñera, Vicente Fox y John McCain. Pese a ello, siempre definía con sencillez su rol: “Yo no soy político. Soy publicitario. Hago anuncios, soy el chico del delivery”.
Nacido en Río Gallegos y criado en Buenos Aires, Agulla estudió publicidad en la Asociación Argentina de Agencias de Publicidad y recibió múltiples reconocimientos por su creatividad. Su legado quedó plasmado en campañas que cambiaron para siempre la forma de comunicar en la Argentina y que todavía hoy siguen siendo recordadas.








