Vecinos de la zona de 148 y 55 volvieron a denunciar la presencia de un basural crónico que, aseguran, se mantiene desde hace tiempo sin una solución definitiva. En la esquina se acumulan residuos domiciliarios, ramas y restos de poda, generando un foco permanente de suciedad.
Según relataron, la situación se agrava porque con frecuencia personas arrojan basura en el lugar, lo que hace que el montón de residuos crezca cada semana y complique la convivencia de quienes viven en las inmediaciones.
Además de la acumulación de desperdicios, los frentistas advirtieron por otro problema que genera preocupación: la quema de basura. Sostienen que en distintas oportunidades se prendieron fuego los residuos, con el consecuente humo y el riesgo de que las llamas provoquen un incidente mayor.
Los vecinos explicaron que hace más de un mes realizaron un reclamo ante la Municipalidad para que se instalara un cartel con la leyenda “Prohibido arrojar basura”, como una forma de desalentar el vuelco de residuos en ese sector.
Sin embargo, aseguran que el trámite aparece en el sistema como “resuelto”, aunque nunca se colocó la cartelería ni se implementó una solución para evitar que el lugar siga funcionando como un basural a cielo abierto.
Por ese motivo, reclamaron una intervención urgente para limpiar la esquina, mejorar la recolección de residuos y adoptar medidas que impidan que la basura vuelva a acumularse en el mismo lugar.







