El Gobierno nacional ya puso en marcha su hoja de ruta legislativa para el segundo semestre y definió que la reforma política y electoral será uno de los principales objetivos del Congreso. La iniciativa busca modificar de manera significativa las reglas de juego de cara a las próximas elecciones y ya comenzó a negociarse con gobernadores y sectores de la oposición dialoguista.
El presidente Javier Milei mantuvo reuniones con su mesa de confianza para avanzar con el proyecto, mientras que las negociaciones parlamentarias son encabezadas por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. La intención oficial es utilizar agosto para conseguir los acuerdos necesarios y llevar el proyecto al Senado durante septiembre.
Uno de los puntos centrales de la iniciativa es la eliminación definitiva de las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Desde el Gobierno sostienen que la medida permitiría reducir el gasto público y simplificar el calendario electoral, aunque reconocen que necesitarán acuerdos con otras fuerzas políticas para alcanzar las mayorías especiales que exige una reforma de este tipo.
Sin embargo, la discusión no termina allí. Ante la resistencia de varios gobernadores a eliminar completamente las primarias, la Casa Rosada analiza introducir cambios en la ley de Boleta Única de Papel para permitir nuevamente las listas colectoras en las elecciones nacionales. El esquema habilitaría que distintos espacios provinciales lleven candidatos propios al Congreso respaldando a un mismo postulante presidencial.

Además de la reforma electoral, el oficialismo buscará avanzar con otros proyectos considerados prioritarios. Entre ellos figura la modificación del régimen de Zona Fría, que pretende limitar los subsidios al gas únicamente a la Patagonia, la Puna y Malargüe, dejando sin el beneficio automático a decenas de ciudades de la provincia de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.
La agenda económica también contempla una reforma de la Carta Orgánica del Banco Central para impedir por ley el financiamiento del Tesoro Nacional y una nueva versión de la Ley de Inocencia Fiscal, impulsada por el ministro de Economía, Luis Caputo, con el objetivo de incentivar que parte de los dólares fuera del sistema financiero ingresen a la economía formal.
Antes del receso invernal, el Senado volverá a sesionar el próximo 16 de julio. Luego, la actividad parlamentaria se reanudará el 6 de agosto, cuando comenzarán formalmente los debates en comisión sobre el proyecto que busca rediseñar el sistema electoral argentino.








