El paso de los años aún no curó las heridas de su conflictiva salida del Lobo y pese al tiempo transcurrido Federico Rasic sigue soñando con tener una revancha en la institución albiazul ya sea como jugador o tal vez en otro rol.
El actual delantero del FC Paradiso de Suiza habló en ACÁ NO HAY VAR, reflexionó sobre su partida de Gimnasia, admitió que aún le duele la manera en que se concretó y sentenció: "Va a quedar la espina. Uno cuando uno es joven comete errores y es algo normal de los adolescentes, casi adultos con veinte años, que se engolosinan y que los aconsejen mal o tomen decisiones apresuradas"
En ese sentido dejó un consejo para los actuales y futuros futbolistas: "Hay que aprender a convivir con eso y ojalá que le sirva de ejemplo a cualquier chico que no sepa que hacer. Hay que investigar y buscar en los planteles la gente más grande".
El ex atacante de Arsenal de Sarandí y Chacarita, que actualmente juega en ascenso suizo, recordó su polémica desvinculación de Gimnasia, que desembocó en que se marche con el pase en su poder, y remarcó que llamativamente en ese momento su agente y Troglio mantenían una cordial relación y agregó: "Pedro y Pablo Seijas que era mi representante en ese momento eran conocidos. Yo sinceramente dependía de ellos, no quiero decir que me hicieron pisar el palito porque la decisión la terminé tomando yo pero hoy con más experiencia hubiese optado diferente y me hubiese quedado en Gimnasia. Tampoco le quiero tirar tierra porque tuve la chance de jugar dos veces en Rusia y fui muy feliz pero la realidad es que si me hubiese quedado a completar el torneo en el Lobo y los goles que hice en Rusia los hacía en Gimnasia me iba a Italia".
Pese al tiempo transcurrido y a miles de kilómetros de distancia Federico Rasic no dudó en revelar que su sentimiento por el Lobo sigue intacto y lanzó una frase con el corazón en la mano: "Es el amor de uno de chico, hablo de Gimnasia y se me cierra la garganta" y de inmediato recordó que "fui con mis nenes al bosque cuando yo ya estaba en Chacarita y la realidad es que se me caían las lágrimas. Es el estadio más lindo del mundo. Mis hijos son diez veces más fanáticos que yo".
En el final del extenso diálogo que brindó en el canal de you tube Rambla Stream afirmó que "el rato que tuve la camiseta puesta traté de rendir al máximo. Mi laburo trate de hacerlo lo mejor posible" y no descartó un regreso: "No se dio como futbolista pero el futbol te abre las puertas siempre y quizás sea de otra manera no siendo jugador. Salgo corriendo con tal de ponerme la 9 de Gimnasia y me tiro de cabeza pero hay cierta realidad que tampoco hay que cruzar."