Una jubilada de 82 años fue víctima de una millonaria estafa virtual luego de intentar comunicarse con la compañía de seguros para dar de baja la póliza de un vehículo que había vendido. La maniobra comenzó con una simple búsqueda en Internet y terminó con un perjuicio económico de $5 millones.
Según pudo saber este medio de fuentes del caso, la mujer buscó en la web un número de contacto de la aseguradora y fue atendida por un hombre que se presentó como empleado de la empresa. Tras escuchar el motivo de la consulta, el supuesto operador le preguntó cómo abonaba el seguro.
Al enterarse de que el pago se realizaba mediante débito automático desde una cuenta bancaria, el estafador le solicitó el usuario y la contraseña del home banking. La jubilada también envió una fotografía de su rostro y siguió las instrucciones que le indicaban por teléfono, incluso ingresando una serie de números en la plataforma bancaria.
La maniobra quedó al descubierto cuando el falso empleado le indicó que debía realizar una transferencia. En ese instante la mujer sospechó que estaba siendo víctima de una estafa y la comunicación se interrumpió.
Poco después se presentó en la sucursal bancaria para verificar lo ocurrido y comprobó que se había realizado un débito por $5.000.000 que ella nunca autorizó. La entidad bloqueó la cuenta, inició el reclamo correspondiente y le indicó que radicara la denuncia penal.
El caso vuelve a poner en evidencia una modalidad de fraude que se repite con frecuencia. Especialistas recuerdan que ninguna aseguradora ni banco solicita por teléfono usuarios, contraseñas, códigos de seguridad o datos biométricos, y recomiendan verificar siempre los canales oficiales antes de realizar cualquier trámite.
La Justicia ya tomó intervención en la causa y buscará identificar a los responsables de la millonaria estafa.








